La FIFA encendió las alarmas y mantiene un monitoreo constante sobre la situación sanitaria de la República Democrática del Congo ante el brote de ébola que azota al país. El organismo internacional trabaja contrarreloj junto a las autoridades de la Organización Mundial de la Salud para garantizar la total seguridad antes del inicio del Mundial 2026.
El fútbol se encuentra en un estado de vigilia inesperado a pocas semanas de que ruede la pelota en Norteamérica. La histórica clasificación de la República Democrática del Congo, que regresa a la Copa del Mundo tras 52 años de ausencia, pasó de la euforia festiva a una profunda preocupación logística y médica que mantiene en vilo a las máximas autoridades del deporte global.
El brote detectado en el este del territorio congoleño ya provocó cientos de casos sospechosos y decenas de víctimas fatales, expandiéndose incluso a la vecina Uganda. A pesar de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) decretó la emergencia internacional y catalogó el riesgo global como "bajo", el ente rector del fútbol mundial decidió no correr ningún tipo de riesgo y activó de inmediato sus protocolos de contingencia.
Ante este adverso panorama, la Federación Congoleña de Fútbol (FECOFA) tomó la decisión de alterar por completo su búnker de preparación. El seleccionado conducido por el estratega francés Sébastien Desabre abandonó los entrenamientos previstos en la capital, Kinsasa, y trasladó de urgencia toda su delegación hacia Bélgica para aislarse de la zona de riesgo.
Esta drástica medida también modificó la agenda de los encuentros de carácter amistoso previos al debut oficial. El seleccionado africano se medirá contra Dinamarca el próximo 3 de junio en la ciudad de Lieja y, posteriormente, viajará a España para enfrentar al seleccionado de Chile el 9 de junio, en un encuentro que ya despertó una enorme sensibilidad sanitaria en el Viejo Continente.
Protocolos estrictos en España para la visita de Congo:
El compromiso frente al conjunto trasandino encendió las luces de alerta en el Gobierno español. Las autoridades sanitarias locales ya evalúan la implementación de controles e inspecciones clínicas rigurosas para la totalidad de la comitiva africana.
El secretario de Estado de Sanidad de España, Javier Padilla, intentó llevar tranquilidad a la población y confirmó que se están analizando minuciosamente los pasos a seguir. El funcionario fue tajante al asegurar que "se tomarán todas las medidas necesarias para certificar que no exista ni un ápice de inseguridad durante la estadía del equipo en territorio europeo".