Una serie de videos, fotos y documentos internos dejó al descubierto un presunto circuito de manejo irregular de dinero en la Asociación de Fútbol Argentina (AFA). El material muestra el traslado, conteo y entrega de importantes montos en efectivo y compromete a Juan Pablo Beacon, quien fue colaborador directo del tesorero Pablo Toviggino.
Los registros audiovisuales detallan cómo se movía el dinero desde financieras del microcentro porteño hasta oficinas utilizadas para el recuento y, luego, hacia domicilios vinculados a la dirigencia. Esos movimientos coincidirían con operaciones que actualmente son investigadas por la Justicia, según pudo saber Noticias Argentinas.
Video incriminatorio: contando miles de dólares
Uno de los videos centrales registra a Beacon frente a fajos de dólares mientras certifica el monto recibido: “Esto es lo que entregaron hoy, 20 de mayo, 115.600”.
Minutos después anuncia que trasladará el dinero a una oficina, lo que dejó evidencia de un mecanismo interno basado en filmaciones destinadas a controlar cada etapa del circuito financiero y evitar pérdidas dentro de la propia estructura.
La documentación indica que los fondos salían de financieras ubicadas sobre la avenida Corrientes, luego pasaban por una oficina en Lavalle 1718 donde se realizaba el conteo y armado de paquetes, y finalmente eran enviados a un domicilio asociado a Toviggino.
Para evitar sospechas, el dinero circulaba en cajas de vino, bolsos o mochilas, incluso a plena luz del día.
En ese punto intermedio trabajaban Beacon y Cristian Brian Prendes, posteriormente incorporado al Comité Ejecutivo de la AFA. Mensajes internos con instrucciones como “llevale a PT a Montevideo” reforzarían la hipótesis del destinatario final.
Los registros audiovisuales muestran escenas de conteo manual de billetes, sobres sellados y códigos identificatorios, una metodología comparable con otros escándalos financieros del país.
Un documento atribuido a Beacon señala que en una sola semana se movilizaron más de 800.000 dólares, con comisiones del ocho por ciento retenidas por cuevas financieras del microcentro.
El esquema coincidió con operaciones realizadas por empresas intermediarias que recaudaban ingresos en el exterior y desviaban millones hacia firmas radicadas en Miami mediante facturación presuntamente apócrifa.
Parte de esas operaciones incluyó servicios de asesoramiento facturados a la entidad presidida por Claudio Tapia.
La operatoria sufrió un quiebre tras un asalto ocurrido en 2021 durante un traslado de dinero en Recoleta, episodio que profundizó la desconfianza interna y motivó el registro sistemático de cada movimiento.