La intervención del ser humano en zonas donde los animales viven en libertad puede generar cierto malestar. Así quedó demostrado en Sudáfrica, donde un rinoceronte bebé intentó "proteger" a su mamá de un grupo de veterinarios que querían auxiliarla.
La intervención del ser humano en zonas donde los animales viven en libertad puede generar cierto malestar. Así quedó demostrado en Sudáfrica, donde un rinoceronte bebé intentó "proteger" a su mamá de un grupo de veterinarios que querían auxiliarla.
Este tipo de ejemplares, acostumbrados a la violenta irrupción del hombre y de la repudiable cacería, suelen reaccionar de manera defensiva ante la llegada de un ser humano a la pacífica tierra donde habitan.
En un video que fue capturado en octubre pasado, pero que ahora salió a la luz en el portal británico Daily Mail, puede apreciarse a un pequeño rinoceronte que golpeó varias veces su nariz contra los médicos para defender a la que le dio la vida.
El animal se mostró tenso y nervioso ante la atención brindada por un grupo de veterinarios que intentaba curar a una hembra que tenía un dedo dislocado. La fuerza del rinoceronte bebé obligó a uno de los hombres a extender la mano para evitar que causara un daño mayor con sus impulsos.
Mientras que la cría está furiosa y concentrada en lograr que nadie toque a su mamá, ella casi ni se da cuenta de lo que sucede a su alrededor y sigue tendida en el suelo, a raíz de los dolores.