Como parte de su columna habitual de los viernes en Aconcagua Radio, el periodista y escritor Fernando G. Toledo propuso un análisis y una valoración de la obra poética de Luis Alberto Spinetta, a propósito del aniversario número 14 de su muerte, que se cumplió el domingo 8 de agosto.
En su salida, Toledo mostró por qué Spinetta era algo más que un gran letrista y también examinó cómo influyó con su obra a otros poetas argentinos.
Aquí, un fragmento de la columna.
La poesía de Spinetta y su influencia, por Fernando G. Toledo
Este 8 de febrero vi, a diferencia de otros años recientes, algo que me produjo cierta tristeza. Pasó de largo, como si fuera un domingo gris como cualquier otro, el hecho de que se cumplieron 14 años de la muerte de Luis Alberto Spinetta.
Obviamente hubo honrosas excepciones, pero a diferencia de otros años noté menos congoja, menos recuerdos, menos homenajes. En esto uno tal vez tiene que moverse por sensaciones cuando la cosa no es mensurable y medible en números, pero a pesar de esa amnesia temporal que sufrimos, lo que me parece indudable es que, a pesar del descuido, la influencia de Spinetta, quiero decir, la influencia de su música y de su poesía, sigue vigente en la Argentina, sigue funcionando tal vez como una herencia tácita, que ni siquiera haga falta nombrar.
Así que, por las dudas, se me ocurrió saldar eso con una reflexión acerca, justamente, de esa influencia. Quiero decir, la música de Spinetta ha sido objeto de muchos análisis y no hay gran músico del rock actual que no lo tome como una referencia fundamental. Pero sería bueno preguntarse también por la lírica de Spinetta, y no por antojo, sino por la sencilla razón de que el Flaco está considerado nada menos que el gran poeta del rock argentino. Así que es lícito preguntarnos: ¿qué tan cierta es esa etiqueta?
Para empezar digamos que no caben dudas: cuando el Flaco Spinetta murió el 8 de febrero de 2012 con él murió un poeta como pocos conoce la música popular de Argentina. La excelencia musical de Spinetta estaba, sin dudarlo, a la altura de su excelencia como autor lírico, cosa que bien puede comprobarse haciendo un ejercicio muy interesante: quitarles a las grandes letras de Spinetta la música. O sea, leerlas como si fueran lo que son, poemas. Y verán que tienen ese mismo efecto. Me acuerdo de que hice esa prueba en vivo cuando Spinetta murió. Lo hicimos en un canal de TV de Mendoza. Un poco incrédulo, el colega con el que estábamos al aire hablando del tema, probó con leer la letra de Muchacha, ojos de papel y se dio cuenta de que, claro, aun sin la música que la hizo inmortal, allí anidaba un poema de amor casi perfecto.
Aprovecho para mencionar que muchas veces, muy livianamente, se llama a muchos letristas de aquí y de allá también “poetas”. Pero creo que no todos lo son. Hay grandes, grandísimos letristas en la Argentina y el mundo, y ser un buen letrista es todo un arte. Sin embargo, no todos los letristas son así de buenos como poetas a secas, como lo era Spinetta. Hagan la prueba que les digo cuando quieran comprobarlo.
Bueno, pero, ¿qué hace a Spinetta un poeta capaz de ponerse a la altura de otros grandes de nuestra literatura? Y, ya que nos estamos haciendo preguntas, ¿cuánto influyó en Spinetta en los poetas declarados de nuestro país?
Recuerdo que les hice esta pregunta a varios de mis colegas poetas hace un tiempo y fue muy interesante lo que me dijeron. Por un lado, muchos reconocían sin dudarlo la influencia del Flaco en sus propias obras. Una de las poetas a las que le pregunté en su momento fue Bettina Ballarini, la escritora que falleció hace casi un año y quien se declaraba fan del Flaco. Ella, que también era profesora de Letras, me explicó en su momento que (la cito) “la metáfora de Spinetta está emparentada con el más delicado trabajo de la poesía lírica: trasladar la imagen a la música de las palabras, o viceversa”. Es decir, el trabajo de Spinetta con los versos era delicado y no sólo escribía para presentarnos imágenes visuales, sino que la propia escritura tenía su propia música.
Escucha la columna completa de Fernando G. Toledo acá y podés escuchar la radio en vivo en www.aconcaguaradio.com.