2 de octubre de 2026 - 12:31

Mendoza insólita: el libro póstumo de Jorge Enrique Oviedo será presentado en la Feria del Libro

El volumen, publicado por Editorial de la Facultad de Filosofía y Letras, tendrá su acto de presentación el viernes 9 de octubre, auspiciado por Los Andes. La hija del autor, quien fuera director de este diario, devela detalles de su composición y valora en esta entrevista el aporte del periodista.

Como parte de su nueva etapa, la Editorial de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo presentará el próximo viernes a las 20.30, en la Feria del Libro de Mendoza, uno de sus más recientes volúmenes. Se trata de Mendoza insólita: Historias mínimas para lectores curiosos, el libro póstumo de Jorge Enrique Oviedo.

Se trata de la segunda parte de otro volumen publicado el año pasado también por la misma editorial, pero sobre todo es un legado de parte de uno de los grandes referentes del periodismo en Mendoza. Oviedo fue parte de diario Los Andes nada menos que durante 42 años (entre 1959 y 2001), y lo dirigió desde fines de los 80 hasta jubilación. Luego continuó colaborando con este medio a través de su asesoramiento y de notables textos que iban de la crónica a la columna de opinión. De hecho, hasta pocos días antes de morir, el 17 de abril de este año, había aportado un artículo conmovedor titulado “El inicio del horror”, que evocaba el comienzo de la última dictadura militar y la detención de Antonio Di Benedetto.

La presentación de este libro, en el contexto de la Feria del Libro, será, como se dijo, el viernes 9, en la sala Vilma Rúpolo del Espacio Le Parc. Estarán presentes Mariana Guzzante (directora de la editorial), Marcela Naciff (a cargo de la edición), Rubén Valle (secretario general de redacción de Los Andes y autor del prólogo) y Virginia Oviedo, una de las hijas del autor.

El libro que Oviedo dejó terminado

Con vistas a ese acto en el que se contarán aspectos del libro, la propia Virginia, compartió algunos detalles y reflexiones sobre la hechura de Mendoza insólita.

—¿Cómo fue la tarea de rescatar estas últimas crónicas de tu padre y cuáles son los temas que predominan en ella?

—Papá ya había terminado las crónicas del libro y, antes de su fallecimiento, contaba con la aprobación de la Editorial de la Facultad de Filosofía y Letras para su publicación. Tuvimos un par de reuniones con Mariana Guzzante. Mi colaboración consistió en aportar las imágenes que él había señalado y algunas que tenía archivadas. El trabajo de edición de Marcela Naciff se realizó sobre el libro que él había dejado terminado. Rubén Valle hizo posteriormente el prólogo. Predominan los acontecimientos históricos, las costumbres y la vida social de Mendoza, junto con personajes y episodios curiosos. Son temas que reflejan su interés por conocer y contar la provincia también a través de sus detalles.

—¿A qué períodos hacen referencia las crónicas y cuántas son en total?

—Las historias de Mendoza insólita abarcan la época colonial y los siglos XIX y XX, principalmente hasta mediados del siglo XX. Son 80 notas en total, distribuidas en 36 notas históricas, 27 notas sociales y 17 curiosidades.

—¿Qué mirada sobre Mendoza te parece que ofrece tu padre en las crónicas?

—Así como en los detalles se conoce a las personas, también en los detalles se conoce a un pueblo. Creo que mi padre ofrece esa mirada sobre Mendoza: a través de sus crónicas nos permite conocer sus costumbres, su gente y esas particularidades que hacen a su identidad. Este libro continúa el recorrido de Las (otras) historias de Mendoza, también editado por EDIFYL.

Un referente del periodismo

—Para muchos, Oviedo es una referencia en el periodismo. Pero al mismo tiempo, las nuevas generaciones parecen no tener en claro a sus faros. ¿Creés que el libro puede ayudar a formar a nuevos periodistas?

—Creo que sí. En un tiempo en que leemos muchas cosas rápidamente, este libro invita a detenerse. Y dedicarle tiempo a la lectura es fundamental para la formación de un periodista: leer a otros ayuda a desarrollar una mirada propia. El libro también puede mostrarles a los nuevos periodistas una manera de ejercer el oficio: hacerse preguntas, investigar, consultar fuentes y encontrar una historia donde otros quizás no se detienen. Muestra que lo cercano, lo cotidiano, merece ser contado. Más que pensar en mi padre como un faro que deban seguir, me gustaría que encuentren en su trabajo un estímulo para cultivar su propia voz. Conocer a quienes los precedieron puede darles herramientas para construir su camino.

—Como hija seguramente fuiste testigo de algo que a todos nos parecía: a pesar de su jubilación, Jorge Enrique Oviedo jamás se retiró del periodismo. Lo fue hasta sus últimos días. ¿Te queda esa sensación también?

—Más que una sensación, lo viví de cerca. Nunca dejó de ser periodista. El 24 de marzo de 2026, apenas unas semanas antes de su fallecimiento, el diario Los Andes publicó su última nota, "El inicio del horror". Lector incansable, periodista empedernido hasta sus últimos días. También dejó finalizado la obra Historia del cine en Mendoza, de Ediciones Culturales, que ya está editado digitalmente. Se hará un adelanto en la presentación de Mendoza insólita, el viernes 9 de octubre a las 20.30, en la Feria del Libro. Queda pendiente la presentación de Historia del cine en Mendoza y esperamos contar también con su edición en papel.

—Escribir sobre Di Benedetto también fue una de sus preocupaciones...

—Anteriormente había trabajado arduamente en Di Benedetto y el cine. Como no se obtuvo la autorización de quien tiene los derechos sobre la obra de Di Benedetto para publicarlo, en octubre de 2024 se realizó en la Feria del Libro la presentación del Libro que no existe, junto a Fausto Alfonso. Una innovadora presentación de dos juglares brillantes.

—Para terminar, ¿cómo era Jorge?

—Jorge Oviedo, un ser excepcional en el ámbito profesional. Un hombre ético, correcto, un investigador incansable y sabio. Un marido y padre amoroso, un abuelo adorable. Su curiosidad y su capacidad de disfrutar también estaban presentes en la vida cotidiana. Se deleitaba con lo simple: un atardecer, un paisaje, un café con su entrañable amigo Pepe, una comida compartida. No necesitaba grandes acontecimientos para encontrar algo valioso en el día. Su paisaje preferido, el otoño en Mendoza, con sus colores, su luz, sus contrastes. Se fue en otoño. Le llegó su invierno.

Portada del libro Mendoza insólita: Historias mínimas para lectores curiosos, de Jorge Enrique Oviedo, editado por EDIFYL.

Portada del libro Mendoza insólita: Historias mínimas para lectores curiosos, de Jorge Enrique Oviedo, editado por EDIFYL.

Dos miradas sobre el libro

"Un nuevo libro de Jorge Oviedo es un acto de justicia para un periodista de raza que nunca se conformó con sólo registrar el día a día en su entrañable Los Andes. Él le asignaba una gran importancia al objeto libro y especialmente a los archivos, donde, está a la vista, hallaba verdaderos tesoros. Mendoza insólita. Historias mínimas para lectores curiosos es un claro reflejo de su vocación por comunicar y de su gran amor por la provincia. Ojalá las nuevas generaciones descubran la obra de Oviedo, lo que será casi lo mismo que conocer un poco más a Mendoza, la otra Mendoza".

Rubén Valle (autor del prólogo)

“No buscó lo obvio. Prefirió los destinos truncados, las anécdotas que caben en un margen, los personajes que aparecen apenas una vez en una nota al pie y luego desaparecen. Su estilo —preciso, sin alardes, siempre atento al detalle que lo cambia todo— convierte la investigación en relato vivo. La prosa de Oviedo no reconstruye: elige. Elige el momento exacto, el gesto mínimo, la frase que ilumina de golpe una existencia entera. Así, la intrahistoria del oeste argentino deja de ser estática y se vuelve narrativa cercana, casi conversada, capaz de sorprender en cada página”.

Mariana Guzzante (autora del texto de contratapa)

LAS MAS LEIDAS