Dicen que los montañeses suelen ser solitarios y huraños. Pero la mayoría de las veces es más una elección que una consecuencia geográfica: no sé si es así con los seres queridos, haya sangre de por medio o no.
Jorge Enrique Oviedo, exdirector de Los Andes, fallecido el pasado 17 de abril, era culto, respetuoso, amaba lo que hacía y escribía muy bien. Tenía la curiosidad y el amor de los niños grabados en el corazón. Se lo podía mirar a los ojos. Sería bueno que la Cultura de Mendoza (y cada persona que la compone) celebre su recuerdo.
Dicen que los montañeses suelen ser solitarios y huraños. Pero la mayoría de las veces es más una elección que una consecuencia geográfica: no sé si es así con los seres queridos, haya sangre de por medio o no.
Posiblemente responda al miedo a crecer y descubrir que las capacidades (o dones de Dios) pueden superar los egoísmos si así se decide. Pero llegar a eso implica valor, paciencia, tolerancia, reconocer errores y por sobre todo, aceptar que siempre habrá alguien mejor. Por eso los contactos son tan selectivos.
El comentario previo me lleva a recordar a Jorge Enrique Oviedo, exdirector de Los Andes, (en la foto junto a Fausto Alfonso), fallecido el pasado 17 de abril. Era culto, respetuoso, amaba lo que hacía y escribía muy bien. Tenía la curiosidad y el amor de los niños grabados en el corazón. Se lo podía mirar a los ojos. Sería bueno que la Cultura de Mendoza (y cada persona que la compone) celebre su recuerdo. Bien merecido lo tiene.
* Beatriz Baudizzone. Escritora.