17 de abril de 2026 - 15:39

El adiós a Jorge Enrique Oviedo: eximio profesional, maestro de periodistas y gran escritor

Desde sus inicios mostró una gran vocación por el periodismo; dirigió Los Andes por casi 15 años y formó a muchos colegas, además de cumplir una carrera prolífica en la literatura.

Para una amplia camada de hombres y mujeres de la actividad periodística local -incluido el autor de esta semblanza-, ha partido un auténtico maestro y guía, bajo cuya conducción nos formamos en la noble tarea de informar y opinar.

Lo mismo deben sentir sus antiguos alumnos de la cátedra Teoría y Práctica de Periodismo II, en la desaparecida Escuela Superior de Periodismo del Ministerio de Cultura de Mendoza

Jorge Enrique Oviedo

Oviedo tuvo presencia en Los Andes a lo largo de casi medio siglo, recorriendo el escalafón periodístico desde muy joven, cuando ingresó al matutino apenas concluido el servicio militar en 1959.

Fue durante poco tiempo cronista y redactor porque siendo treintañero ascendió a la condición de jefe de Noticias, escalando más tarde a la función de secretario de Redacción y llegar, a fines de los ’80, a la función máxima, la de director del rotativo, responsabilidad que tuvo hasta 2001. Posteriormente asumió como asesor periodístico del directorio de la empresa editorial y en 2004 se retiró por jubilación.

Siempre trabajó en el diario de los Calle, salvó esporádicas colaboraciones en el legendario “El Tiempo de Cuyo” y en radios mendocinas.

Su gestión como responsable máximo del matutino fue de “puertas abiertas”. Su despacho estaba en el tercer piso, donde funcionaba la Redacción, y a su oficina podían acceder libremente para consultas o recibir indicaciones, los redactores, fotógrafos o integrantes de cualquier sección. Consensuar para lograr un buen producto periodístico era una de sus reglas de oro.

Tuvo como compañeros en la función de conducción a grandes profesionales, como Enrique Antonio Ferrari, también exdirector, y Francisco Orsini.

Jorge Oviedo, entrevistando al expresidente Arturo Umberto Illia.

Fue un leal subalterno el desaparecido exsubdirector y escritor Antonio Di Benedetto, y sintió mucho su detención en ocasión del golpe militar de 1976. No eran amigos estrictamente, pero Oviedo tuvo siempre muy en cuenta siempre los criterios e innovaciones que el autor de “Zama” impuso en sucesivas renovaciones de formato y contenido del periódico. De hecho, a los 20 años de la muerte de Di Benedetto, Jorge Enrique presentó y leyó un trabajo revelador en la Biblioteca Nacional, “Antonio Di Benedetto, el periodista cercano, el hombre distante”.

Cuando el hombre que despedimos dejó la práctica activa, se inició una etapa de creación literaria muy dinámica. Atrás, en el tiempo, quedaban “Los seres que en mi habitan “ (poesía) y la laureada novela “El Viejo”, que incluso casi llega al cine.

Jorge Oviedo

Desde 2001 en adelante las obras que vieron la luz fueron “El Periodismo en Mendoza”, volumen V de la Historia del Periodismo Argentino, editado por la Academia Nacional de Periodismo (2010), institución a la que pertenecía como miembro correspondiente de Mendoza; “Los duelos en Mendoza. Cuando el honor se defendía a punta de espada y pistola”, 2017, edición de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo y “Las ‘otras’ historias de Mendoza” y “Di Benedetto y el cine”, original presentación en la Feria del libro de Mendoa de 2024, junto con Fausto Alfonso.

Los duelos en Mendoza - Libro de Jorge Enrique Oviedo
Los duelos en Mendoza - Libro de Jorge Enrique Oviedo

Los duelos en Mendoza - Libro de Jorge Enrique Oviedo

Al promediar marzo pasado, el autor pudo enterarse que dos de sus últimos proyectos verán la edición en un tiempo mediato: “Las ‘otras’ historias II” e “Historia del Cine”, la primera en Filosofía y Letras, y la segunda en Cultura de la Provincia.

Otro marco de producción histórica y literaria de Oviedo fue su intervención en la Academia de Ciencias Sociales de Mendoza y en la Junta de Estudios Históricos de calle Montevideo, de la cual era miembro activo.

Lo sobreviven sus hijos Enrique Javier (periodista), María Virginia (arquitecta) y María Florencia (Ciencias Políticas) y seis nietos.

Sus restos fueron cremados tras ser velados en el Cementerio Parque de Guaymallén.

LAS MAS LEIDAS