27 de febrero de 2026 - 18:36

Florencia Aise presentó "Mater", una muestra que resignifica la figura de la Virgen como experiencia viva

La artista mendocina inauguró una serie de advocaciones marianas y un retrato, con su característico hiperrealismo, que propone un cruce entre técnica e historia simbólica.

El jueves 26 por la noche, el Park Hyatt Mendoza se transformó en un espacio de contemplación y emoción. Allí, Florencia Aise inauguró “Mater”, una exposición que marca un nuevo capítulo en su producción artística y que pone en el centro a la figura de la Virgen María como símbolo materno, espiritual y cultural.

Reconocida por su dominio del hiperrealismo, Aise ha construido una trayectoria basada en la precisión técnica y en una mirada obsesiva por el detalle. Rostros, objetos y texturas aparecen en su obra con una definición casi fotográfica. En “Mater”, esa misma rigurosidad se aplica a una iconografía cargada de siglos de historia y significados: las distintas advocaciones marianas.

Florencia Aise
El público colmó la sala durante la inauguración.

El público colmó la sala durante la inauguración.

La oración religiosa como disparador creativo

Pero el origen de la muestra no fue estrictamente intelectual. Surgió desde un momento de búsqueda personal. La propia artista explicó cómo comenzó el proceso creativo: “Es una muestra que surgió a partir de poca inspiración que tenía, entonces me puse a rezar sobre todo al Padre Pio, que es como mi guía espiritual. Empecé a pensar mucho en la Virgen, en las apariciones y en los mensajes que siempre dicen lo mismo: volver al rosario, a la conversión, al perdón de los pecados, la paz interna y la paz mundial”.

Ese mensaje repetido a lo largo de la historia, en distintas geografías y contextos, fue el disparador conceptual de la serie. La reiteración, lejos de ser redundancia, se convierte en insistencia simbólica. “Siempre la Virgen donde se aparezca, no solo Fátima, Lourdes y Medjugorje, sino las otras cientos de veces que se ha aparecido en lugares que por ahí no son tan conocidos, deja el mismo mensaje. Entonces la misión fue ¿cómo puedo actuar? ¿O cómo puedo aportar un granito de arena a la Virgen?”.

Florencia Aise

La pregunta no quedó en el plano abstracto. Se tradujo en imágenes. “Mater” está compuesta por 27 representaciones marianas que funcionan como un recorrido visual por distintas advocaciones, territorios y tradiciones devocionales. Cada obra mantiene la impronta hiperrealista que caracteriza a Aise, pero incorpora una dimensión contemplativa que trasciende lo puramente técnico.

A ese conjunto se suma una figura central en el proceso personal que dio origen al proyecto: “Son 27 virgencitas y la imagen del Padre Pio, un retrato del Padre Pio que hice hace varios meses”. El retrato del Padre Pío actúa como punto de partida espiritual y como puente entre la experiencia íntima de la artista y la propuesta expositiva. No es un agregado decorativo: es la raíz desde la cual se desplegó la serie.

Cuáles son los aspectos curatoriales

En términos curatoriales, la muestra dialoga con la historia de la representación mariana en Occidente. Desde los primeros siglos del cristianismo, la figura de María adoptó múltiples nombres, rostros y atributos. Cada advocación surge en un contexto cultural específico y responde a necesidades simbólicas concretas. Sin embargo, el núcleo del mensaje permanece inalterable.

“Mater” no propone una única imagen cerrada de la Virgen. Por el contrario, plantea un campo de representaciones donde la Madre aparece como arquetipo en constante desplazamiento: refugio, intercesión, consuelo, construcción histórica y presencia cotidiana. La exposición se sitúa en ese umbral donde lo humano y lo trascendente se superponen.

Florencia Aise
La artista y la vicegobernadora Hebe Casado dialogaron acerca de la muestra.

La artista y la vicegobernadora Hebe Casado dialogaron acerca de la muestra.

Emociones cruzadas entre la artista y el público

La inauguración confirmó el impacto emocional de la propuesta. Según relató la artista, la experiencia fue intensa desde el montaje hasta el último momento de la apertura: “Fue un éxito total. Salió todo espectacular. No hay dudas que la Virgen estuvo presente porque desde colgar hasta hacer el último minuto fue todo lindísimo. La gente muy bien, la recibió espectacular. Y hubo muchas personas emocionadas”.

El público respondió no solo desde la admiración estética, sino también desde la identificación personal. La iconografía mariana forma parte de la memoria visual de muchas familias, de altares domésticos, de promesas y rituales cotidianos. En ese sentido, la muestra no se limita al espacio expositivo: dialoga con experiencias privadas y colectivas.

Las obras están a la venta y ya se concretaron adquisiciones. Para Aise, la circulación de las piezas forma parte del sentido profundo del proyecto: “Ya hay varias vendidas y están a la venta porque el objetivo es que la Virgen llegue a todas las casas”.

Ese deseo revela una intención clara: que las imágenes no queden confinadas al circuito artístico, sino que ingresen en la intimidad de los hogares como presencia simbólica.

Aunque el eje temático de “Mater” se aleja de los paisajes y bodegones ligados a la identidad mendocina que aparecen en otras etapas de su obra, la base conceptual de su trayectoria permanece. Aise continúa interesada en capturar la esencia de aquello que representa. La diferencia es que ahora ese foco se desplaza hacia lo espiritual.

Florencia Aise
Los detalles en cada una de las creaciones atrajo la atención de los invitados.

Los detalles en cada una de las creaciones atrajo la atención de los invitados.

Recorrido de una artista autodidacta

Diseñadora Industrial egresada de la Universidad Nacional de Cuyo, también se desempeña como artista y curadora. Desde la infancia, el dibujo fue su forma natural de expresión. Con el tiempo, esa inclinación se convirtió en una carrera sostenida por disciplina y perfeccionamiento constante dentro del hiperrealismo.

El retrato ha sido históricamente su territorio de exploración. En él trabajó tanto figuras anónimas como personalidades públicas, siempre con la intención de ir más allá de la mera semejanza física. En “Mater”, esa búsqueda se proyecta hacia una dimensión simbólica más amplia: no solo retratar un rostro, sino condensar una tradición, una creencia y un mensaje reiterado a lo largo de siglos.

Su trayectoria la llevó a exponer en Roma, Madrid, Barcelona, Munich, Nueva Delhi, Bombay, Calcuta, Buenos Aires, Lima, Londres, Nueva York y Miami, integrándose a circuitos internacionales. A lo largo de su recorrido recibió premios nacionales e internacionales que consolidaron su posicionamiento.

En 2019, la edición argentina de Forbes Argentina la incluyó entre los jóvenes menores de 35 años más prometedores del país, un reconocimiento que reafirmó la proyección de su carrera.

Con “Mater”, Florencia Aise no abandona su identidad técnica ni su disciplina hiperrealista. Lo que hace es ampliar el territorio de sentido. La repetición del mensaje mariano —conversión, paz, perdón— se transforma en hilo conductor de una serie que invita a la contemplación y al diálogo interior. Más que ofrecer respuestas cerradas, la muestra propone una experiencia: detenerse frente a cada imagen y permitir que esa tradición visual, cargada de historia y emoción, vuelva a interpelar el presente.

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