19 de febrero de 2015 - 00:00

Culpan a la deforestación por las inundaciones en Córdoba

Greenpeace y especialistas en medio ambiente advirtieron que la provincia perdió el 95% de sus bosques naturales, que hubieran actuado como una “esponja” para las aguas.

Organizaciones ambientalistas advirtieron que las inundaciones tras el temporal en Córdoba, donde murieron siete personas, son producto de la deforestación, los desmontes y los emprendimientos inmobiliarios sin análisis del impacto ambiental.

Greenpeace atribuyó las inundaciones “a la grave pérdida de cobertura forestal, que no permitió contener las intensas precipitaciones”. La organización sostuvo que “a la provincia le queda menos del 4% de sus bosques nativos originales y que, a pesar de la sanción de la Ley Nacional de Bosques, los desmontes para desarrollo agropecuario y urbano arrasaron con bosques nativos en zonas frágiles”.

"De este modo, se perdió la protección de la vegetación frente a las fuertes lluvias", agregó la organización en un comunicado.
Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace, dijo que "los científicos y los ambientalistas advertimos desde hace tiempo: los bosques son nuestra esponja natural. Más desmontes es sinónimo de más inundaciones", por lo que consideró necesario que "tanto políticos como empresarios cumplan en forma estricta la Ley de Bosques".

En tanto, el biólogo Federico Kopta, del Foro Ambiental Córdoba, coincidió en afirmar que en el deterioro de las cuencas “influyen las urbanizaciones, los desmontes, los incendios, la flora exótica”.

En declaraciones a medios locales, el especialista alertó que 95% de los bosques naturales de Córdoba han sido talados o depredados. Asimismo, estimó que “de las 12 millones de hectáreas que existían, sólo 600 mil subsisten hoy” e indicó que “ese proceso de deforestación estuvo asociado al cultivo de soja desde mediados de los años ‘90”.

Según datos oficiales, entre 1998 y 2007 la deforestación en Córdoba alcanzó las 247.967 hectáreas.

Desde la sanción de la Ley de Bosques, a fines de 2007, hasta mediados de 2013 se desmontaron 44.823 hectáreas, de las cuales 10.796 hectáreas eran bosques protegidos por la normativa.

Por su parte, el biólogo cordobés Raúl Montenegro, presidente de la Fundación para la Defensa del Ambiente (Funam), apuntó contra la “grave pérdida de cobertura forestal” en la provincia y aseguró que como los principales cursos de agua tienen su nacimiento en las sierras, “la falta de vegetación le quita protección al suelo”.

“Irónicamente, deforestación, incendios y avance inmobiliario sobre las sierras generan dos crisis contrapuestas: ríos faltos de agua en invierno y peligrosamente desbordados durante las lluvias de verano”, aseguró el especialista.

En tanto, Marcelo Cabido, colaborador del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático -que ganó el premio Nobel de la Paz en 2007-, y Marcelo Zak, ambos investigadores y profesores de la Universidad Nacional de Córdoba, analizaron en un estudio realizado en 2010 la magnitud del problema a escala global y regional. “Las tasas de deforestación sufridas año a año por los bosques cordobeses no tienen parangón a nivel mundial, superando incluso a las correspondientes a bosques tropicales en otros países pobres. Cuando se pierden los ecosistemas de bosque desaparecen también los servicios ecosistémicos que redundan en beneficios continuos, gratuitos e insustituibles para las poblaciones humanas (como la purificación del aire y el agua, la formación y retención de suelos, el control de sequías e inundaciones o la polinización)”, subrayaron.

Buscan a desaparecida

Gendarmería Nacional se sumó ayer a la búsqueda de Mariana di Marco, la joven de 21 años que fue arrastrada el domingo por las aguas del río Ascochinga en la localidad de La Pampa, en la región de Sierras Chicas, a unos 60 kilómetros al norte de la capital cordobesa. 
El titular de Defensa Civil, Diego Concha, aseguró a la prensa que, a una dotación de 60 bomberos, entre voluntarios y del Grupo Especial de Salvamento, de la Policía cordobesa, se sumó personal de Gendarmería Nacional. "Hemos retomado la búsqueda, más allá de las inclemencias climáticas ya que el río Ascochinga creció", afirmó el funcionario, y aclaró que "se limitó la participación de civiles", voluntarios, amigos y allegados de la joven, para priorizar la salud de ellos mismos.

Di Marco es oriunda de Jesús María (ciudad ubicada a 50 kilómetros de la capital cordobesa), donde Gendarmería, que ha trabajado en la asistencia a los damnificados, posee un destacamento. Los rescatistas siguen rastrillando la zona de las localidades de La Pampa y Ascochinga, en las márgenes del río homónimo, con la ayuda de perros especialmente adiestrados para este tipo de búsquedas. 
Hasta el momento la joven no pudo ser localizada pese a los intensos rastrillajes que bomberos y policías concretaron en la zona. Di Marco es la única persona que oficialmente está desaparecida por el temporal, mientras que siete personas murieron arrastrados por las crecientes de distintos ríos y arroyos.

Ayer, unas 300 personas continuaban evacuadas a raíz del temporal del domingo. El reporte de la tarde de Defensa Civil señaló que “todavía suman 300 los evacuados -que llegaron a ser 1.000 el domingo pasado- en Unquillo, Villa Allende, Mendiolaza y Río Ceballos”, localidades de las Sierras Chicas principalmente afectadas por las inundaciones.

Mientras tanto en la ciudad de Córdoba, donde seguía cortado el tránsito por la importante avenida Costanera que circunda el cauce del río Suquía, continuaban evacuadas “20 personas, que se encuentran alojadas en el Polideportivo General Paz”. En el caso de la capital cordobesa, los evacuados son damnificados por la cantidad de agua acumulada debido a las persistentes lluvias, que hicieron que el fin de semana pasado cayeran cerca de 300 milímetros.

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