Al ritmo de la caída de las ventas en damajuana, las botellas de más de 1 litro desde el último año y con mayor impulso en los primeros seis meses del año, han demostrado recorrer un camino opuesto. Es que el consumo en lo que se denomina "botellones" viene logrando un importante repunte en los despachos al mercado interno.
Ya sea por economía de escala o practicidad, las botellas familiares están logrando buenos resultados. Datos relevados por Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) muestran que en el período enero - mayo de 2013 las ventas en botellas de 1001 ml y 1500 ml aumentaron 25,68%. En tanto, las damajuanas siguieron perdiendo espacio, registrando una caída de 16,63% en el acumulado.
Diferentes bodegas de la provincia como Los Haroldos, Fecovita, Cooperativa de General Alvear y Peñaflor han agregado a su porfolio este tipo de envases.
Así es como se puede observar cada vez con mayor frecuencia la exhibición de botellones en las góndolas de los supermercados, almacenes de barrio y vinerías. La relación precio - cantidad es excluyente a la hora de definir la compra; de hecho, con la pugna que existe por continuar con el crecimiento y las ofertas, los consumidores lo aceptan y eligen con mayor frecuencia.
Los datos del INV señalan su crecimiento. Así mientras en enero de 2012 se comercializaban 54.899,76 hectolitros en mayo ese número ascendió a 91.383,47 hectolitros. Aunque con algunas bajas en determinados meses, el envase no ha retrocedido en su comercialización.
Los que lo comercializan
Con un total comercializado en 2012 de 851.802,43 hectolitros, la categoría se perfila como una opción interesante para el bolsillo del consumidor.
Si bien se muestra cauteloso ante esta nueva tendencia y cree que debe existir un período de evaluación más amplio, el presidente de Fecovita, Eduardo Sancho, asegura que "algunas veces ciertas actitudes dependen de diferentes circunstancias, y por eso sería apresurado hacer en este momento un análisis".
La empresa que lidera Sancho tiene dos importantes marcas que comercializan con esta presentación: se trata de Toro y Estancia Mendoza.
"Es un envase que se impone, sobre todo el de 1.500 ml. La gente lo acepta", agregó Eduardo Sancho. El tema de los costos, ya sea para quienes comercializan las botellas o para el consumidor, es una de las claves a la hora de analizar esta situación.
"Principalmente creo que este cambio es por el aumento del costo en la materia prima", comenzó Manuel Basaldúa, brand manager de Bodegas Santa Ana, y continuó: "Lo favorable, si nos ponemos del lado del consumidor, es que resulta más económico, y también lo es para las bodegas, por el ahorro por litro que se hace respecto a los costos".
Sancho coincidió en este punto y agregó a esto que "es positivo porque requiere menos insumos, lo que disminuye los costos; por lo tanto, también se beneficia el consumidor".
Manuel Basaldúa no cree, sin embargo, que la industria vaya a desarrollarse mucho más en estas presentaciones de vino.
Con buenas perspectivas
Los números indican un buen presente, auguran un futuro generoso, y se podría vislumbrar un mercado con más envases familiares en la mesa de los consumidores.
En este sentido, Eduardo Sancho es positivo respecto de lo que vendrá: "Se incrementará cada vez más; esta tendencia tiene posibilidad de continuar en aumento".
El enólogo Francisco Alcaraz, gerente de Cooperativa Vitivinifrutícola General Alvear, que comercializa también en tamaños familiares, vería con buenos ojos acciones de marketing y una diferencia de precio que resulte atractiva al consumidor".
"Si se afianza en el tiempo será beneficioso para la industria", cerró Alcaraz.
Basaldúa cree que es algo que siempre va a existir, dependiendo del costo de la materia prima, "pero no se van a mantener en el tiempo como un boom de consumo".
Costos y tendencias
El botellón o la botella magnum ha generado una tendencia de compra muy desarrollada en algunos de los principales centros de consumo del mundo. Además, ante los aumentos de costos y con bodegas que buscan aceitar sus cuentas, el ahorro del 15% que varios aseguran que con este envase se logra comparándolo con las clásicas botellas de 750 ml, es un número para nada despreciable.
Sancho asegura que "hace ya un tiempo esto se dio en otros países, sobre todo en Estados Unidos. Por lo que podemos decir que es una tendencia mundial".
En este punto y sobre el consumo de vinos en envases familiares, Basaldúa refiere que como "ocurre en otros países también, el envase familiar es una opción. Otro tipo de presentaciones, como puede ser el bag in box, también tienen buena aceptación por los consumidores".
¿Vinos de alta gama?
Observando los beneficios de los envases de 1001 ml y 1.500 ml y ya que todos los actores coinciden en la ventaja de la disminución de los costos y la repercusión en el bolsillo del consumidor, la pregunta que surge es si podrían poner vinos de alta gama en estas botellas.
"Creo que no es buena idea la de embotellar vinos de alta gama en presentaciones más grandes en Argentina. Esto se da porque el consumidor de nuestro país está acostumbrado a la elegancia del vino en esos segmentos", dijo Basaldúa, y agregó: "Las presentaciones más grandes le mostrarían algo más tosco o de menor exclusividad. No atraería a nuestro consumidor".
El análisis continuó hacia el exterior: "En otros países me parece que puede llegar a ser una buena opción. El ejemplo es el bag in box, que es una presentación envasada al vacío, que nos deja tomar la copa de vino que siempre tomaríamos, sabiendo que no se está desperdiciando, logrando tener el mismo por mucho más tiempo. En países como los escandinavos, resulta buena la venta de estas presentaciones", finalizó Manuel Basaldúa.
El brand manager de Bodegas Santa Ana recuerda que ellos envasan en botellas de 1.125 ml y 1 .250 ml, con las que no sólo muestran una opción de borgoña o chablis, sino también tienen presentaciones con varietales malbec y cabernet. Francisco Alcaraz señala que el cambio en la elección se debe a la decisión de los comercializadores y a la preferencia de los consumidores. Además de agregar que este segmento no compite con vinos de alta gama, "ya que en estas presentaciones se comercializan generalmente vinos básicos y algunos varietales de la base de la pirámide", concluyó.
