"No, si alguien pide merlot me voy", dijo Miles en la que quizás sea la parte y frase más recordada de la película Sideways (Entre Copas) de 2004, nominada al Oscar. Estas palabras quedaron en el imaginario del consumidor, principalmente en Estados Unidos. La impensada repercusión de esta película se observó rápidamente en la caída de las ventas de este varietal que obtuvo una mala fama.
Correlativamente, el Pinot Noir se convirtió en la estrella de ese momento. Sin embargo, el merlot decidió continuar la batalla en los mercados no tradicionales, donde es valorado junto con el cabernet sauvignon, como la cepa de todos los tiempos.
En este sentido, según datos de Euromonitor International, el consumo del merlot está mostrando números positivos en mercados no tradicionales o nuevos, como por ejemplo Colombia y China, mientras que en los tradicionales la caída se ha visto acentuada en Francia, Italia, Reino Unido y Estados Unidos.
Esto que sucede también se ve reflejado en las exportaciones argentinas según destinos. Pero también, cuando se toma el total acumulado de vino fraccionado y granel de merlot, entre enero y setiembre de 2011 frente a 2012, el aumento fue del 7% en valor FOB, del 4,5% en volumen y 2,3% en precio por caja, lo que da promedio del litro de U$S 2,84. Estos datos se desprenden del informe sobre las exportaciones argentinas del Observatorio Vitivinícola Argentino (OVA).
Según los enólogos argentinos, esta variedad ha sido muy castigada en el mundo, y en Argentina no se le ha dado la promoción e importancia dentro de los establecimientos como al malbec y cabernet sauvignon.
Sin embargo, destacan que de a poco encontró su lugar y los winemaker del país encontraron el clon y el rendimiento justo con el que deben trabajar para mostrar perfectos ejemplares. Asimismo, ha sido una excelente cepa para cortes de grandes vinos, agregando la elegancia, concentración, el toque de piracina y fruta madura. Dentro de poco, la pregunta será: ¿el merlot dejará de ser sólo el compañero de otra variedad, o también ocupará un espacio entre los vinos monovarietales en el mercado externo?
Consumo vs. exportaciones argentinas
Según Euromonitor International, entre 2006 y 2011 Colombia experimentó un crecimiento en el consumo del Merlot del 11,7%, alcanzando el año pasado 1.891.706 litros. Mientras, en China el aumento fue del 37,7%, llegando a consumir 223.074.000 litros. En este último mercado lo interesante se refleja en el porcentaje de consumo de esta cepa en relación con las otras variedades, el cual fue en 2011 del 15,8%.
Si se evalúan las exportaciones de merlot de Argentina a estos mercados los números reflejan una correlación con lo que sucede en el consumo. En el caso de Colombia los aumentos son interesantes pero incipientes. En el acumulado de enero-setiembre, según el OVA, entre 2010 y 2012, los envíos de vino de esta cepa crecieron 24,1% en valor FOB, pasando de U$S 256.725 en 2010 a U$S 318.591 en 2012.
Si se analiza China, la situación cambia considerablemente. Cuando se evalúan cuáles son las variedades más exportadas en 2010, el merlot ocupaba el octavo lugar, mientras que en 2012, pasó a ser la cuarta variedad más exportada a China. En el acumulado enero-setiembre de 2011 versus 2012, los envíos experimentaron un crecimiento del 400%, tanto en valor como en volumen.
Contrario a lo que sucede en estos mercados, se ubican dos destinos importantes para Argentina: Estados Unidos y Reino Unido. Estos muestran una mala performance en relación al consumo del merlot. El primero de ellos cayó sólo un 0,3%, llegando a los 266.401.400 litros. Asimismo, el consumo de esta cepa en Reino Unido también muestra una caída continua, llegando a consumir en 2011 sólo 65.758.500 litros, 3,6% menos que en 2006.
Esta tendencia en el consumo de estos mercados también se expresa en los resultados de las exportaciones de merlot de Argentina.
En el período ya mencionado, el país dejó de enviar a Estados Unidos, el 70% del volumen que exportaba en 2010, pasando de 1.321.520 litros a 395.812 litros en 2012.
Asimismo, en valor la caída fue del 52,4%. Mientras, en el caso de Reino Unido el desplome fue del 41,4% en valor y del 42% en volumen siendo, de este modo, realidades totalmente diferentes a lo que sucede en China.