Crece la mecanización en Mendoza

El requerimiento de vendimiadoras ha crecido un 30%. También tractores y otros implementos agrícolas son solicitados. La incertidumbre en el sector vitivinícola demora la concreción de algunas ventas.

Cada vez son más los productores que optan por mecanizar sus campos. Falta de mano de obra, velocidad, costos, evitar riesgos y conflictos laborales son algunos de los motivos que se priorizan a la hora de alquilar o comprar maquinaria.

Para Julio Totero, presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos (ASINMET), hay demanda en estos meses de maquinaria para asistir la cosecha de uva y de aceituna y también la de frutas para el consumo en fresco. Al consultarle sobre cómo será esa demanda para la próxima temporada aseguró que "nunca es previsible, debido a que está muy ligada al precio de los productores primarios".

En comparación a 2011, Totero agregó: "La demanda está estacancada. La falta de inversiones se hace sentir y solamente algunas políticas de gobierno que apuntaron a equipar a pequeños productores, resultaron en una buena oportunidad de negocio para algunas empresas del sector".

El Ing. Juan Gubinelli de Pleco, fabricantes de cosechadoras de uva, manifestó que no tienen ventas concretadas hasta el momento, "hay una gran incertidumbre en el sector bodeguero que es con el que nosotros trabajamos".

Desde Agromaq, Victor Virdó, concesionario oficial New Holland en Argentina, afirmó que 2011 y 2012 han sido años bastantes buenos ya que falta mano de obra, en especial en época de cosecha y el agricultor debe mecanizar, los tractores fruteros y viñateros serán los más demandados para la próxima temporada.

Con respecto a las cosechadoras de uva, tanto Virdó como Patrice Berrere de Barrere S.A., coincidieron en que el aumento de sus ventas ha sido del 30% y en los próximos meses traerán alrededor de 20 cosechadoras más. Barrere aseguró que "como todos los años el pedido para comprar o alquilar vendimiadoras aumenta de manera importante".

En cuanto a tractores, Franco Schmir, de Héctor Schmir concesionario John Deere en la región, aseguró que el tractor de baja potencia de configuración para uso en vid ha sido el más pedido. Se trata de tractores de dimensiones más chicas para uso en ese cultivo. Sin embargo, asegura que no es posible hablar de aumento de demanda debido a que ésta ha sido regulada, pero se muestra optimista en lograr mejores ventas el año que viene.

El gerente regional de Ventas de Stihl Motoimplementos, Diego Asensio, remarcó que las máquinas más buscadas por estos días son las despampanadoras para la vid, las cosechadoras de olivos y otros implementos. Agrego además que para este año se espera un crecimiento en las ventas del 10%.

Otro de los consultados, Pedro Bizzoto de Tecnovin, fabricantes de máquinas para la industria vitivinícola en la parte de recepción de uva, asegura que normalmente los fabricantes trabajan sobre pedidos y que por lo general no tienen máquinas en stock. Para él, el año ha sido bastante pobre, con poca demanda y mucha incertidumbre por parte de sus clientes, que son las bodegas.

"A último momento se han decidido pero nuestra capacidad operativa nos impide tomar más trabajo a esta altura del año. Tenemos una parte para mantenimiento y otra que es fabricación. Esta última, está limitada, ya que las ventas se concretaron a fines de noviembre y la entrega se realiza durante el mes de febrero y primeros días de marzo", dice Bizzoto.

Bizzoto compara los dos últimos años y relata que "en 2011 tuvimos una disminución, y este año se marcó aún más. Los motivos son varios, pero fundamentalmente la inflación hace que los costos y precios se deban actualizar de forma permanente y quedamos mal con la máquina importada. En 2012, con el tema de la prohibición de importaciones, nos favoreció un poco y a la vez se arancelaron los productos importados. Comparando el año pasado con éste puedo decir que la merma en la venta ha sido de aproximadamente entre un 20% a 25%".

El presidente de Asinmet, explica que la variedad de equipos para el agro es muy diversa y que algunas empresas en su catálogo tienen más de 60 diferentes. "Si bien hay muchos equipos estandarizados, el sector se destaca por producir maquinarias a medida del cliente. Esta característica, representa una muy buena opción para competir con los equipos importados, que si bien son pocos, tiene algunas ventajas con respecto a los nuestros", agregó Totero.

Preocupación por los costos

Sin dudas, los costos han inquietado al sector de la maquinaria agrícola local. Los problemas que ocasiona la inflación frente a un dólar que no crece al mismo ritmo, perjudica la rentabilidad de la maquinaria agrícola.

Según Totero, las máquinas cosechadoras de uva que se fabrican nacionalmente, se presentan como muy competitivas en cuanto a precios frente a las importadas.

"Los productores -continúa- deben apoyar los desarrollos para poder darles cada vez mejores equipos. La demanda es importante en este segmento y los empresarios metalúrgicos que hoy están encarando este negocio necesitan de todo el apoyo posible para continuar creciendo y darle la posibilidad de sustituir importaciones y generar divisas para el país".

Además explicó que los incrementos en los precios han acompañado el proceso inflacionario y allí se estima que los costos crecieron alrededor de un 28% con respecto a 2011. "Considerando que nuestra moneda devaluó un 11% solamente, la diferencia es la pérdida de competitividad en precio frente a los equipos importados. Otro de los inconvenientes que debió atravesar el sectores la presión impositiva y el incremento en el 2012 de la tasa de Ingresos Brutos", señala Totero.

Para la firma Pleco, el aumento de costos ha sido el 25%.

Bizzoto también opinó sobre el tema aduciendo que el aumento de producción tanto agrícola como industrial se ve afectado anualmente en porcentajes que oscilan entre el 10% y el 30%. "Si bien en el exterior no aumentan los precios, los representantes o distribuidores de insumos, debido a los costos de logística, distribución, etc., deben actualizar los precios permanentemente para que la rentabilidad sea suficiente", remarcó.

Asensio manifestó que los costos en dólares han permanecido constantes en la mayoría de los productos y en otros han sufrido un incremento del 5%.

El problema de las importaciones

Victor Virdó afirmó que si bien han tenido problemas para importar, la situación se está normalizando debido a que se está montando la fábrica en el país y que los valores que se manejan para maquinaria nacional son competitivos frente a la importada, "se esta haciendo en Córdoba un tractor para fruta. Es el único de las marca top con tasa subsidiada por el Banco Nación".

Otro de los casos, es el de John Deere, que montó su fábrica en Rosario, lo que agiliza la disponibilidad de productos. Franco Schmir, al respecto asegura que "las perspectivas son buenas, existe una amplia demanda insatisfecha que viene del último tiempo debido a la restricción de las importaciones. En nuestro caso, tendremos una posición competitiva por el hecho de tener la fábrica en el país".

Gubinelli agrega que no es mucho lo que importan, se trata de pequeñas partes para la fabricación, pero demoran en llegar al país, "el temor es que hacemos una máquina y no sabemos si la segunda saldrá igual", puntualizó Gubinelli.

Sobre este tema, desde Tecnovin aseguraron que "si bien no está prohibida la importación de materia prima para fabricar, el problema radica cuando, por ejemplo, queremos comprar un reductor o un motor eléctrico importado". Además Bizzoto agregó: "nuestros clientes son bodegas, que al ser exportadoras, pueden importar máquinas de afuera más baratas que las de producción nacional, esto nos perjudica porque quedamos fuera de competencia".

Con respecto a insumos o repuestos, desde la Asociación de Industriales Metalúrgicos, aseguraron que quienes pueden tener problemas, son los productores que han comprado máquinas fuera del país.

José Ramón Fernández de la firma Brofequise, que comercializa cosechadoras de ajo, sostiene que hay una gran incertidumbre, "si la aduana agilizara los trámites, podríamos vender más. Las máquinas especializadas son las que tienen mayores problemas a la hora de ser importadas y una de las posibilidades más rápida pero a la vez más costosa para poder ingresarlas al país es asociarse con un exportador, pero esto impactaría en el precio final". Fernández sostiene que la venta de cosechadoras de ajo cayó alrededor de un 50% con respecto a 2011.

Desde la firma Malanca S.A., coincidieron con Fernández en que existen muchos inconvenientes para ingresar máquinas al país. En el caso de esta empresa, que traen atomizadoras desde Italia, han visto resentida las ventas este año y aclararon que los niveles no han variado de años anteriores.

Patrice Barrere acerca de este tema nos explica que "a la hora de importar asesoramos al comprador en el tramite de importación, a la obtención de la L.N.A. (licencia no automática). Es un trámite largo pero se puede hacer. El importador debe compensar su importación con una exportación compensatoria". En cuanto a repuestos, aclara Barrere que al igual que las cosechadoras, hay que anticipar el tramite para lograr tener los repuestos durante la vendimia.

Desde Asinmet, explicaron que no hay un número concreto de las máquinas importadas por nuestra región, pero que las trabas a la importación frenaron el ingreso de pulverizadoras y cosechadoras que son las que más se importan, "aunque para algunos, esto haya impactado negativamente, al sector metalúrgico de alguna manera, lo benefició", puntualizó Totero.

Perspectivas para el futuro

Si bien muchas empresas avizoran un 2013 con mayores ventas que en 2012, otras como Tecnovin aseguran que deberán modificar su estructura si continúa la inflación y el atraso cambiario, "el futuro que queda para mí es achicar la capacidad para poder seguir sobreviviendo y permanecer en el mercado".

Franco Schmir quiso destacar que la mecanización requiere de mano de obra calificada, "creo que estamos en el proceso de formación en este aspecto".

Patrice Barrere afirma que "es muy difícil volver atrás una vez que la mecanización es aceptada por los enólogos. La tecnología que ofrece las vendimiadoras es de alta calidad, permite optimizar el rendimiento, puede cosechar de día y de noche, permite seleccionar el punto óptimo de madurez y se reducen costos".

Desde ASINMET, Totero sostiene que "el camino de la mecanización es inevitable. Quien no lo entienda quedará fuera de mercado o sin poder levantar su cosecha. Los costos son menores frente a la cosecha manual, se reducen tiempos de cosecha, en el caso de la vid, se puede hacer de noche y se minimizan los problemas laborales, el trabajo precario e infantil".

Desde el sector metalúrgico lo que se reclama, es un mejor aprovechamiento en las oportunidades de negocios, un apoyo a los productores e inversores para que se tecnifiquen, incorporando maquinaria nacional, por lo que las condiciones de financiamiento deben adaptarse a los bienes no producidos y que puedan ser fácilmente prendados como un tractor, camioneta u otro bien fabricado en serie.

"Equipos especiales a medida del requerimiento del cliente o maquinarias que no se encuentran dentro del stock del fabricante y que hay que iniciar su fabricación de cero, no cuentan con rápido financiamiento", finalizó Totero.

Según un estudio del INTA, para el 2050, globalmente se requerirá un 43% más de alimento del que se requiere hoy y para el 2030 el planeta necesitará un 40% más de energía, mucho de ello provendrá de la bioenergía. En ese sentido, las máquinas precisas con trazabilidad de proceso de trabajo en el campo serán herramientas de mucha utilidad. La mecanización agropecuaria, según este estudio, tendrá mucho trabajo en el futuro porque harán falta más alimentos y más bioenergía.

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