Con las ventas navideñas ya concretadas, los últimos días del año concentraron la atención en lo que puede llegar a suceder con la próxima cosecha. Es el comentario que gana en las conversaciones que se mantienen tanto en las mesas de café como en las reuniones de las entidades y hay coincidencias en un hecho puntual: tendrán menos problemas de ubicación las uvas de menor calidad enológica, por el alto valor del mosto y por las salidas de vinos a granel; mientras las tintas han alcanzado -para algunos- el nivel de equilibrio entre la oferta y la demanda, lo que ha provocado también que cayeran los valores de las aspirán, que eran el varietal que se utilizaba para mejorar el color.
De todos modos, mientras algunos consideran que la demanda de tintas bajará, otros aseguran que "las uvas de buena zona y con calidad seguirán siendo reclamadas".
Hay un hecho cierto y concreto: todos hablan de la próxima cosecha y ya se están analizando las posibles variables, desde precios y calidades, hasta el volumen en sí. Para la gran mayoría de los consultados, en lo que respecta a los precios está más sólido lo masivo que lo más diferenciado. Se asegura que en el caso de las tintas el equilibrio alcanzado ha determinado que no haya faltante y que la discusión ahora pase por establecer si habrá precios para la uva o si convendrá o no elaborar vino.
"El faltante de tintos, que provocaba que las aspirán alcanzaran valores importantes es un período que pareciera que ha culminado", dijo un dirigente consultado. De todos modos, durante una reunión de bodegueros realizada el jueves, ante las diferentes consultas se señaló que "el malbec sigue siendo muy reclamado, especialmente el de las zonas más propicias para el varietal".
Respecto de las uvas rosadas, que son derivadas a mosto y graneles, se indicó que las mayores posibilidades surgen de que la cosecha en el Hemisferio Norte tuvo una baja y ya comienza a hablarse de pisos y de techos respecto de los precios. "Es por eso que no se escuchan los históricos reclamos de algunos sectores", dijo la fuente, quien recordó entonces que "sólo cabría recordar que estamos hablando de valores muy importantes para el mosto, por lo que habrá demanda para esas uvas". Paralelamente, el mercado interno de ese tipo de vinos terminará con un año con un dos o tres por ciento de aumento, mientras sigue apetecible el granel para las exportaciones.
Para algunos, los reclamos que antes surgían desde la zona Este podrían trasladarse ahora hacia otras regiones y ya han surgido algunas voces de preocupación en el Valle de Uco. Si bien no reclamarían un operativo de parte del Gobierno, algunos están planteando establecer un acuerdo con los bodegueros a los efectos de que no caiga el precio de las variedades finas. Se indica en ese sentido que es muy factible que los valores se mantengan similares a los del año pasado y en ese sentido sólo cabría recordar que en la última cosecha hubo un fuerte reclamo de productores de ese tipo de varietales desde Luján y Maipú.
En los hechos, se trata de un verdadero rompecabezas que habrá que armar para que no queden heridos en algún eslabón de la cadena. Hay dos aspectos que también hay que considerar. Para muchos de los consultados la cosecha podría llegar a ser porcentualmente superior a la del año pasado, aunque sin llegar a ser una súper cosecha; y el restante tema es considerar qué puede llegar a pasar con la futura paritaria en razón de que, en el caso de los productores, los salarios llegan a alcanzar el 60 por ciento de los costos finales.
Los mercados
Al hacer referencia a los mercados, se indicó que el interno es competitivo en precios y hay existencias suficientes, mientras en el externo las posibilidades se amplían con la baja cosecha en el Hemisferio Norte. Hubo un aumento en las salidas a granel, mientras los fraccionados se mantienen en una meseta. Respecto de las existencias, se indicó que serán inferiores a las que se llegó a junio de este año.
Dentro del tema de los mercados, para las fuentes consultadas resultó interesante la presentación de tetra brik de los envases "individuales", los que pueden llegar a favorecer el consumo tanto en los niveles de vinos de mesa como en los varietales. "Fue por eso que el auditorio fue tan amplio, desde las bodegas que elaboran los de mesa como aquellas que se dedican a los finos", se indicó. Se trata de una experiencia que ha dado resultados en Europa y ya una empresa argentina tomó el desafío de adoptarlo. "No se trata de reemplazar a ningún envase ya existente, sino de ampliar las posibilidades para el consumidor", señalaron.
Otros temas
Durante la visita realizada a Mendoza por un funcionario de Axel Kicillof se le plantearon distintas alternativas, que van desde la aceleración de la devolución de las retenciones, la posibilidad de establecer un dólar referencial o un subsidio para el transporte; pero hasta el momento no hubo respuestas de parte de las autoridades nacionales.
Por otra parte, se espera que el Senado de la Nación le dé sanción definitiva al proyecto de ley del vino bebida nacional y es probable que el mismo se apruebe en febrero, en razón de que en ese sentido está trabajando el senador nacional por Mendoza Adolfo Bermejo. En la práctica, se permitirá reafirmar la condición del vino como alimento y no como bebida alcohólica y otros artículos que hacen alusión al cumplimiento de los objetivos del plan estratégico vitivinícola.
En otro orden, se espera con expectativa que el Gobierno nacional renueve, a través de un decreto presidencial, el beneficio hasta 2014 la quita de la tasa para los vinos espumantes. Argumentan, con razón, que la industria no sólo ha cumplido sino que ha superado las inversiones exigidas en el acuerdo que se firmó durante la gestión del ex presidente Néstor Kirchner.
Y el tema final del comentario para la inquietud que alcanza a muchos actores de la industria respecto del convenio de corresponsabilidad gremial empresaria, un aspecto que por el momento se mantiene entre conciliábulos pero que podría saltar a la luz pública en los próximos días.