Cosecha olivícola en marcha

Preocupa la falta de financiamiento y de mano de obra. Esto compromete el volumen y la calidad que se puedan obtener al final de la temporada.

Pese a la buena cosecha pronosticada para el sector olivícola, el presente de industriales y productores no es el ideal. La falta de financiamiento y de mano de obra, compromete el volumen y la calidad que se puedan obtener al final de la temporada.

Según un pronóstico elaborado a principios de año por el Instituto de Desarrollo Rural (IDR), en 2013 se cosecharía un total de 80.524 toneladas de aceitunas en todo el país, lo que representa 123,65% más que el año pasado.

De ese total, 59.136 toneladas irían a conserva y 21.388 toneladas se destinarían a la producción de aceite. Sin embargo, las condiciones económicas actuales dificultan las posibilidad de disponer efectivamente de esa cantidad.

Según Luis Armando Mansur, presidente de la Asociación Olivícola de Mendoza (Asolmen), “está costando mucho levantar la aceituna, debido a la falta de mano de obra y financiación”.

Y agregó: “Este año se retrasaron otras cosechas, como la vitivinícola, y eso redujo la disponibilidad de trabajadores”.

Mario Bustos Carra, gerente general de la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo (CCECuyo), explicó que “muchos de los trabajadores extranjeros que habitualmente venían a Mendoza a cosechar, ya no quieren hacerlo por las restricciones en el mercado de cambios”.

También Mario Abraham, director de Abraham SA, reconoció que “no alcanza la plata para levantar la cosecha”. A la falta de financiación, agregó la incidencia del 25% de aumento para los trabajadores resuelto en paritarias.

“Las fábricas están desfinanciadas y encuentran todo tipo de dificultades para la elaboración”, indicó.

El empresario comentó además que ha brotado en el país una epidemia que perjudica el desarrollo de las aceitunas. “Los costos del tratamiento reducen aún más el margen para el resto de las actividades”, comentó Abraham.

Mansur también se mostró preocupado por esta situación y remarcó la necesidad de conseguir recursos económicos para tratar correctamente los cultivos. “Sin plata el productor va a dejar de curar y de atender correctamente las plantas. Se corre el riesgo de perder producción”, señaló.

No obstante, la preocupación más grande se centra en lo que pase durante esta temporada. “Mendoza cuenta con la capacidad estructural para producir toda la aceituna pronosticada, el problema es que se corre el riesgo de no contar con los recursos suficientes para levantarla a tiempo”, mencionó Bustos Carra.

Ante esta problemática y pensando a mediano plazo, el profesional recomendó idear una reconversión de los cultivos olivícolas para poder utilizar cosecha mecánica, aunque reconoció que el método no sería efectivo para la aceituna de conserva.

Vuelta al mercado interno

La pérdida de competitividad del sector olivícola argentino, producto de la inflación y el retraso cambiario, ha obligado a los empresarios a replantear su estrategia comercial.

“Venimos perdiendo competitividad desde hace varios años en aceite de oliva y desde 2012 en aceituna de conserva. Ya perdimos el negocio en el mercado de Brasil, nuestro principal destino, y no queda otra que vender nuestra mercadería en el mercado interno, donde todavía hay algo de margen”, comentó Luis Mansur.

El presidente de Asolmen explicó que los países competidores de Argentina en el mercado internacional, como España, se encuentran en un período de crisis, y por tanto cuentan con políticas de financiamiento y apoyo a la exportación muy fuertes.

Mario Abraham, se mostró de acuerdo con esta lectura. “Nuestros competidores abastecen a Brasil por un precio más económico que el nuestro. Por supuesto los importadores piensan en la rentabilidad de su negocio y compran al mejor precio”, sostuvo.

Financiación del Gobierno

La falta de recursos económicos para levantar la cosecha podría encontrar parcial respuesta en los créditos que otorga el Estado. Actualmente se encuentra disponible el crédito para cosecha que ofrece el Fondo para la Transformación y el Crecimiento.

La línea de créditos otorga hasta $ 8.000 por hectárea para aceituna aceitera y hasta $ 7.778 para aceituna conservera.

Además, desde el gobierno provincial anunciaron la puesta en marcha del Fideicomiso Olivícola, que otorgará asistencia financiera a los elaboradores de aceite de oliva.

El precio promedio pagado por kilo al productor, está fijado en $ 2,13, lo que representa un 25% más que lo pagado en 2012.

Al cierre de esta edición, desde el gobierno confirmaron que al menos tres elaboradoras estaban interesadas en unirse al fideicomiso.

“Este es el segundo año que trabajamos en conjunto sector privado y sector estatal para sostener el precio del producto”, dijo Martín Hinojosa, subsecretario de Industria e Innovación Tecnológica.

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