"Una marcha climática fresca, excelentes condiciones sanitarias y la escasez de eventos del clima de riesgo, garantizaron una vendimia de calidad excepcional", así describen -en el último informe de cosecha elaborado por Wines of Argentina- la vendimia de nuestro país.
En Argentina se cosecharon un total de 28.684.119 quintales. Mendoza obtuvo 19.869.279 quintales, alrededor del 70% del total elaborado en tanto, San Juan levantó 6.376.274 quintales que representan 22% del total elaborado.
La marcha climática en Mendoza
El informe de Wines of Argentina (WofA) indica que, para la provincia, el invierno de 2012 fue benéfico, sin temperaturas extremadamente bajas pero con la suficiente ocurrencia de nevadas como para garantizar la buena dotación hídrica durante la primavera y el verano.
"La primavera transcurrió fresca y seca. Afortunadamente, fue una temporada en la que no hubo que lamentar problemas climáticos importantes. Sólo se registraron heladas muy parciales y no hubo eventos de viento Zonda que arriesgaran el cuaje de los frutos. Ya en este momento se dejaba entrever la posibilidad de una cosecha abundante", resalta el reporte.
Sobre la época estival, el informe de WofA señala que "el verano comenzó con temperaturas ligeramente más cálidas que la media en diciembre y continuó con un mes de enero en el que se registraron bastantes precipitaciones que, en su momento, generaron preocupación por la sanidad de las uvas blancas. Sin embargo, el panorama cambió en febrero, que fue fresco y en el que no se registraron lluvias, lo que nos permitió llegar a la perfecta madurez de uvas blancas como, por ejemplo, chardonnay, que presentó excelentes condiciones sanitarias".
En tanto, el reporte resalta que el final del verano y principio del otoño estuvo marcado por temperaturas más frescas, sobre todo durante las noches.
"En conclusión -continúa el reporte- fue una temporada marcada por las temperaturas más frescas en relación a su precedente, lo que significó un retraso en la maduración de algunas variedades y zonas, pero que se tradujo en vinos con niveles de alcohol menos elevados, muy buena acidez natural y perfiles aromáticos más frescos".
La visión de los protagonistas
Consultados sobre cómo ven los caldos de esta vendimia, varios especialistas coincidieron en resaltar que este año la marcha climática favoreció notablemente a las bayas para obtener maduraciones lentas que terminaron, de algún modo, beneficiando a las variedades de ciclo largo.
"La calidad de la cosecha 2013 es muy buena. La primera sorpresa nos la dio el sauvignon blanc. Los mostos ya nos decían que se trataba de algo especial y -a medida que avanzaba la fermentación alcohólica- nos empezamos a sorprender por la expresión y tipicidad varietal que nos mostraba esta variedad, una de las más sensibles a nuestras condiciones climáticas", indicó José Galante, Chief Winemaker de Bodegas Salentein.
Por su parte, Alejandro Vigil, Jefe de Enología del grupo Catena, destacó a esta cosecha como una de las mejores vendimias que le ha tocado vivir.
El técnico recalcó los resultados obtenidos en Luján, Maipú y Anchoris, en donde tipos como merlot, malbec y cabernet sauvignon alcanzaron un excelente año. También subrayó el desempeño que se logró con las uvas en la zona alta de Tupungato, en los varietales chardonnay, malbec y cabernet franc; en Tunuyán, con variedades como malbec, petit verdot, cabernet sauvignon y en San Carlos, con malbec, chardonnay y cabernet.
"Los varietales de ciclo largo se vieron más favorecidos ya que tuvieron una maduración lenta y, de esta manera, lograron concentrar mayor cantidad de fruta y buena intensidad colorante como también un menor tenor alcohólico. La añada se presenta como una de las mejores de los últimos años. Concentración y elegancia en boca resulta en vinos de gran complejidad con mucha guarda. En cuanto al varietal, para nosotros el malbec fue el que más se destacó", señaló José Spisso de Bodega O. Fournier.
Para el reconocido winemaker, Roberto de la Mota, la vendimia 2013 se caracterizó por una buena producción generalizada, especialmente en la zonas frescas del centro y del Valle de Uco y de otras zonas de altura, mostrando un rendimiento promedio superior al año anterior.
"Una cosecha retrasada, sobre todo en las uvas tintas a pesar del avance en la madurez que pudo observarse al comienzo da la cosecha de los blancos, más aún los base de espumantes", indicó De la Mota.
"Los vinos blancos lograron buena intensidad aromática, cuerpo medio y buena acidez. Los tintos alcanzaron muy buen color, intensos en aromas, más bien frescos y hasta florales, de concentración media de taninos, de graso o cuerpo también medios y de buena acidez que les confieren frescura. Si tuviésemos que comparar con añadas anteriores diría que se parece más a 2010 que a 2011 ó 2012", sintetizó De la Mota.
Mariano Di Paola, winemaker de Rutini Wines, indicó que éste ha sido un buen año "sobre todo en las uvas del Valle de Uco donde se destacaron las uvas blancas chardonnay. En uvas tintas sobresalieron el pinot noir, el merlot, el malbec y el cabernet sauvignon dentro los parámetros normales".
De la Mota destacó que para las tintas "si bien en un principio se pensó que podría tratarse de un año de menor concentración en los vinos tintos por tratarse de un año de buena producción, hemos observado uvas de muy buen color, intensidad aromática y cantidad de taninos". Sobre los blancos señaló: "La calidad también fue muy buena".