Elisa Granato, una investigadora italiana de 32 años y residente en Inglaterra, tuvo que desmentir su muerte luego de ofrecerse como voluntaria y ser la segunda persona en ese país en recibir una dosis de la posible vacuna contra el coronavirus.
Elisa Granato, una investigadora italiana de 32 años y residente en Inglaterra, tuvo que desmentir su muerte luego de ofrecerse como voluntaria y ser la segunda persona en ese país en recibir una dosis de la posible vacuna contra el coronavirus.
Granato, zoóloga y experta en microbiología de la Universidad de Oxford, es una de las dos personas a las que se inyectó el jueves 23 de abril el medicamento en fase de prueba ?cuando se iniciaron los ensayos en humanos.
Sin embargo recientemente en las redes sociales se difundió la versión de que la mujer italiana había fallecido producto de los efectos que la vacuna experimental le ocasionó.
Esto obligó a la propia académica a brindar una entrevista para la cadena BBC y de esa forma descartar cualquier rumor sobre su muerte, en donde aseguró "Estoy bien".
Según lo destaca Clarín, Granato fue inoculada el mismo día de su cumpleaños y ella es una de las 800 personas que fueron reclutadas para la prueba.
En esa ocación la voluntaria afirmó a la BBC: "Soy científica, así que quería tratar de apoyar el proceso científico siempre que pueda. Como no estudio virus, me siento un poco inútil en estos días, así que sentí que esta es una manera muy fácil de apoyar la causa".