El control de esta enfermedad debe ser siempre preventivo ya que una vez infectada la planta, la necesidad de fungicidas sistémicos es más dificultosa y onerosa. Los momentos oportunos para el control químico son cuando el brote tiene 10 cm de longitud; poco antes de la floración; después de cuaje y finales de diciembre. En caso necesario pueden efectuarse otros tratamientos, siempre que se respete el periodo de carencia de cada producto.
