Toda la ciudad italiana de Prato, cercana a Florencia, estaba esperando desde hace un tiempo los resultados de un examen de ADN. Y finalmente, como se sospechaba, se conocieron los detalles: el bebé que tuvo una maestra de inglés de 35 años es hijo de un alumno que en el momento del claro abuso sexual tenía 13.
La mujer, que además es enfermera y madre de otro niño de 7 años, y está casada, era la profesora particular del jovencito y fue denunciada hace días por la familia del menor, en un caso que conmueve al centro de Italia.
Pese a que la educadora dijo ser inocente, días después se presentó voluntariamente y acompañada por su marido a la prueba de ADN que arrojaría el desenlace que los padres del chico temían: el pequeño bebé es hijo del adolescente que hoy tiene 15 años, situación que se enmarca como violencia sexual.
Ahora los investigadores intentan precisar desde cuándo mantenían relaciones sexuales para determinar las consecuencias legales.
Según consigan medios italianos, la mujer entró en crisis cuando, durante un interrogatorio, un fiscal le informó que había llegado el resultado del análisis de ADN. aunque luego se compuso y siguió respondiendo preguntas.
En los próximos días la fiscalía tiene pensado interrogar a amigas de la profesora de inglés, quienes habrían estado al tanto de la situación por propia boca de la acosadora.
Las días siguientes serán clave para saber qué pena le cabe a la maestra y qué pasará con el bebé, si se lo queda la familia del progenitor o si seguirá bajo custodia de la denunciada.