Confirman la muerte de Mariano Galván, un “héroe” de la montaña
La Aviación Militar de Pakistán aseguró que el montañista argentino y su par español Alberto Zerain quedaron sepultados por una avalancha.
Confirman la muerte de Mariano Galván, un “héroe” de la montaña
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La Aviación Militar de Paquistán dio por finalizada ayer la búsqueda del montañista argentino Mariano Galván y de su par español Alberto Zerain, después de que los helicópteros de rescate confirmasen que quedaron sepultados por una avalancha en el monte Nanga Parbat, de 8.125 metros.
“El equipo de búsqueda vio pisadas hasta un punto y (luego) éstas desaparecen, de modo que se confirma que están enterrados bajo una avalancha”, dijo una fuente diplomática española en Paquistán.
Los montañistas permanecían desaparecidos en la arista Mazeno del Nanga Parbat desde hace una semana después de que el “radiotracker” del español se apagara tras marcar una caída de aproximadamente 150 metros a unos 6.000 metros de altitud.
Lela Peak Expedition, la compañía encargada de la expedición de Galván y Zerain, había reportado que perdió contacto con los deportistas desde el campo base el 24 de junio, cuando ambos se encontraban a más de 6.400 metros tratando de hacer el ascenso y tuvieron una llamada “rutinaria” en la que ninguno de ellos indicó que hubiera problema alguno, tras la cual su teléfono satelital se mantuvo apagado.
Un "héroe"
Los andinistas mendocinos que conocieron a Mariano Galván aún no pueden creer su muerte, porque lo consideraban uno de los más experimentados del mundo. Incluso hay quienes afirman que es el argentino que más “ochomiles” tienen en su haber; es decir, el que más montañas de más de 8 mil metros escaló.
Sus hazañas son historias que circulaban en cada campamento del Aconcagua. Anécdotas que lo convirtieron en un “héroe de la montaña”, ya que era capaz de salvar vidas y hacer rescates allí donde muy pocos se animaban.
Ignacio Rogé es uno de los que lo conoció. Recordó a Los Andes la vez que Galván “porteaba en la Pared Sur” (la más difícil del Aconcagua) y se largó a rescatar a dos montañistas que habían quedado atrapados: “Él y otro los sacaron en menos de 8 horas, sin pedir un peso, con la seguridad mínima. Era así de desinteresado”, contó.
“Este verano, en Nido de Cóndores, estaba trabajando de guía para una empresa, dejó a sus clientes y bajó atado a su cuerpo a un español que era un ‘ropero’. Se había caído a una canaleta y partido la cabeza: se la vendó y lo bajó semi inconsciente. Después se volvió a cuidar a su clientes”, relató Rogé, aún incrédulo por la muerte de este experimentado andinista: “No puedo entender cómo a un tipo así de formado se le rompió una placa de hielo y se cayó. Es increíble”.