23 de marzo de 2019 - 00:00

Concordancias sorprendentes - Por María del Rosario Ramallo

En algunas oportunidades, sobre todo en el lenguaje formal, no sabemos cómo realizar algunas concordancias entre sujeto y verbo pues parece haber contradicción entre parte de la expresión en singular y parte, en plural. Así ocurre, por ejemplo, cuando estamos usando en una oración frases formadas por ‘un grupo de…’, ‘el resto de…’, ‘un montón de…’, ‘un aluvión de…’, ‘una serie de…’ y otras de significado similar. En estos casos, la concordancia es correcta tanto en singular como en plural: “Un aluvión de demandas intranquiliza/intranquilizan al pobre hombre”, “El resto de los comensales permaneció/permanecieron en el salón hasta bien entrada la noche”. Si hemos puesto el verbo en singular, la concordancia se está realizando con ‘aluvión’ o ‘resto’; en cambio, si pusimos el verbo en plural, la concordancia se ha guardado con ‘demandas’ y ‘comensales’, respectivamente.

Si usamos la expresión ‘la mayoría’, sin especificación alguna, podremos igualmente guardar las dos concordancias, aunque se prefiere hacerlo en singular: “La mayoría aceptó/aceptaron los cambios en el transporte”.

En este caso, si el verbo que sigue a una de las expresiones señaladas arriba es copulativo, lo más adecuado es efectuar la concordancia en plural: “La mayoría de los asistentes eran extranjeros”, “Una buena parte de los turistas están contentos con nuestro microcentro”.

Pero si tenemos expresiones del tipo ‘cantidad de…’, ‘infinidad de…’, ‘multitud de…’, ‘gran número de…’, sin ningún tipo de determinante previo, se considera más correcto hacer la concordancia en plural: “Infinidad de usuarios se quejan por las fallas en el sistema eléctrico”, “Multitud de turistas se agolpaban frente al ingreso a ese sitio”, “Cantidad de propuestas interesantes mellegaron a mi mesa de trabajo”, “Gran número de asistentes seguían con atención las indicaciones del locutor”.

Si aparece un nombre colectivo que incluye al hablante o al interlocutor, en lenguaje coloquial se puede hacer la concordancia en primera persona plural (nosotros) o en segunda persona del plural (vosotros o ustedes): “Cuando expuso Pablo su tesis, estuvimos allí toda su familia”; “La gente de la organización deberíais (deberían) ser un poco más permisivos”.

¿Y si nos encontramos con un nombre propio que designa a un conjunto de entidades? ¿La concordancia va en singular o en plural? Hay doble respuesta: si el nombre no va precedido de artículo, la concordancia se realiza en singular; pero, si el artículo va antes de este nombre propio, la concordancia se hace en plural. De este modo, decimos “Estados Unidos apoya esta postura”, pero “Los Estados Unidos han definido una política al respecto”; “Diputados vota hoy este proyecto trascendental”, “Los diputados definen hoy con su voto ese problema”.

La poesía de una tonada muy querida por los mendocinos dice “… para quien lo ha vivido en Mendoza / otoño son cosas que inventó el amor”; y la poesía de Antonio Machado reza: “Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla, / y un huerto claro donde madura el limonero”. En las dos oraciones, tenemos sujetos en singular: ‘otoño’ e ‘infancia’; sin embargo, respectivamente, la concordancia se ha hecho con verbos en plural: “son cosas…” y “son recuerdos…”. La explicación la dan las normas académicas: “En construcciones en las que el verbo ‘ser’ une un elemento en singular y otro en plural, se suele establecer la concordancia en plural, independientemente de la posición de los elementos”. Así, “Mi gusto son los viajes en grupo”. No obstante, también es considerada correcta la concordancia en singular: “El precio es cien dólares”.

Hay expresiones formadas por un conjunto de elementos que se perciben como una unidad: en esos casos, el verbo puede ir en singular. Entonces, está bien decir “Para el gobierno, la educación y la cultura constituye la base del cambio”. Sin embargo, es también correcta la concordancia en plural: “…. la educación y la cultura constituyen la base del cambio”. Si el verbo precede a ese conjunto de nombres, se consideran correctas las dos concordancias: “Nos agrada/agradan la música y la pintura”; “Lo irrita/irritan el viento y la lluvia”. Pero será necesario efectuar la concordancia en singular si lo que se une son cláusulas oracionales: “Es posible que hagan anuncios de aumentos y que anulen algunos feriados”.

¿Cómo realizar la concordancia al usar nombres unidos por ‘junto con’, ‘además de’, ‘así como’?; el Panhispánico nos lo dice: “Cuando a un elemento en singular le sigue otro, asociado a él mediante los nexos ‘además de’, ‘junto con’, ‘así como’, y todo el conjunto se antepone al verbo, este puede aparecer en singular, entendiendo que solo el primer elemento es, estrictamente, el sujeto oracional”: “Julieta, junto con su mejor amiga, ayudó al traslado”; “Esta obra, así como los libros de poemas de hace un año, es muy bien recibida por la crítica especializada”. Pero añade: “También la concordancia se admite en plural, entendiendo que esos nexos funcionan a modo de conjunción copulativa y dan lugar, por tanto, a un sujeto plural”: “Mi madre, junto con mi madrina, constituyen un referente de bondad y de entrega”; “La hora de entrada del comercio así como la de salida de las escuelas producen cambios en la circulación vehicular”.

Pero si la expresión formada por ‘junto con’ va antes del elemento nuclear y todo aparece precediendo al verbo, este concordará en singular: “Junto con el viento, el oleaje ha erosionado todo el litoral”. Y cuando todo el conjunto se pospone al verbo, o un elemento aparece delante y otro detrás, el verbo va asimismo en singular: “Ocultó la verdad Ofelia junto con sus hermanos” y “Además de los bomberos, acudió para solucionar el problema el jefe de la dependencia”.

¿Cómo preguntamos por la hora? En España, se pregunta ‘¿Qué hora es?’; en gran parte de América, ‘¿Qué horas son?’; para responder, el verbo ‘ser’ concordará con el grupo nominal que designa la hora: “Es la una”, pero “Son las trece”.

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