El violento motín que llevan adelante los presos del penal de Devoto, en Buenos Aires, tuvo su versión mendocina. A la huelga de hambre que realizan cerca de 400 internos de los penales de Boulogne Sur Mer, San Felipe y Almafuerte se sumó hoy la protesta incendiaria de reclusas de El Borbollón.
Según explicaron fuentes oficiales, alrededor de las 14 de este viernes un grupo de unas 15 internas comenzó con una protesta pacífica, golpeando algunos elementos, pero se tornó violenta cuando comenzaron a romper partes del pabellón donde se inició la revuelta y luego a prender fuego algunos elementos.
Las llamas alcanzaron un tablero eléctrico y, por lo tanto, la cárcel de mujeres se quedó sin luz y sin agua, ya que el suministro funciona con electricidad.
Para retomar el control del pabellón, el grupo especial antidisturbios del complejo carcelario de mujeres disparó postas de gomas contra algunas internas. Así lo reflejaron fotos que las reclusas lograron filtrar, aunque oficialmente se informó que no hubo heridas de gravedad.
Las internas reclaman a la Justicia la posibilidad de acceder a prisiones domiciliarias por temor a contagios de Covid-19. También protestaron por el servicio de la comida -las mismas viandas que consumen los penitenciarios- y porque quieren que los celulares que les facilitaron para estar en contacto con sus familiares tengan cámaras e internet, de acuerdo a lo detallado por las fuentes.
Desde el Servicio Penitenciario provincial aseguraron a Los Andes que se suspendieron las visitas en todas las cárceles locales para evitar exponer a los internos y sus familiares a posibles contagios de coronavirus. Detallaron que se han reforzado los cuidados de limpieza y desinfección y que no hay faltante de comida.
Por su parte las internas, en un comunicado que hicieron llegar a la prensa detallaron que "las mujeres detenidas solicitan un mediador, alguien que intermedie sin parcialidades y escuche, por fin, un reclamo válido".
"Las internas de la Unidad 3, El Borbollón, comenzaron a solicitar que se les permitiera ingresar teléfonos celulares con acceso a internet para poder realizar una comunicación de mejor calidad y a menor costo. Se enviaron notas, se peticionó de manera personal, pero la respuesta siempre fue no", agregó el escrito.
Luego apuntaron a las autoridades penitenciarias. "Hoy 24 de abril, nuevamente hubo un pedido negado. A raíz de ello, las internas iniciaron una protesta pacífica que la Dirección de la Unidad 3 transformó en violenta", indicaron. Y finalizaron: "Se ha golpeado y tiroteado a destajo. No se han contemplado ni las personas mayores o las internas con enfermedades crónicas".
Con el paso de las horas, la calma volvió al penal lasherino, aunque la tensión se respira en el ambiente.