El mercado inmobiliario del Gran Mendoza atraviesa una etapa de expansión sostenida, pero uno de los datos más relevantes del último informe de Inmodata (abril 2026) tiene nombre propio: Guaymallén.
El informe de Inmodata de abril de 2026 confirma que el departamento se consolida como uno de los principales polos de inversión privada, desarrollo urbano y demanda habitacional. El fenómeno se explica por el fuerte impulso de la obra privada, los incentivos fiscales y la concreción de grandes proyectos comerciales e inmobiliarios que transforman el departamento.
El mercado inmobiliario del Gran Mendoza atraviesa una etapa de expansión sostenida, pero uno de los datos más relevantes del último informe de Inmodata (abril 2026) tiene nombre propio: Guaymallén.
Por primera vez, el departamento se posiciona como la zona con el precio promedio de alquiler más alto del área metropolitana, alcanzando los $630.000 mensuales, por encima de Godoy Cruz ($620.000) y de la Ciudad de Mendoza ($600.000). Un dato que, más allá del número, marca un cambio en la dinámica urbana del Gran Mendoza.
El fenómeno no se limita a los precios. Guaymallén se ubica como el departamento con mayor crecimiento de casas en venta, con un incremento superior al 5%, superando al resto de los municipios de la provincia. En el segmento de alquileres, además, aparece entre los tres mercados más activos del área metropolitana, representando casi el 18% del total de la demanda.
Detrás de estos números hay una política sostenida: facilitar la inversión privada y reducir la carga burocrática para quienes deciden construir, abrir comercios o desarrollar proyectos.
El punto de inflexión fue la implementación del programa Aforo Cero, que eliminó los costos municipales para nuevas obras y habilitó el inicio de construcciones. El impacto fue inmediato: los permisos de obra pasaron de 8.339 m² en mayo de 2025 a 40.607 m² en junio, lo que representó un crecimiento cercano al 400% en apenas un mes. Lejos de tratarse de un pico aislado, la tendencia se sostuvo a lo largo de todo el año.
“El crecimiento de junio de 2025 no fue una excepción; se mantuvo durante todo el año, cerrando con más de 250.000 metros cuadrados proyectados, cuando el promedio anual de los últimos cinco años rondaba los 120.000”, explicó el intendente Marcos Calvente, al referirse al impacto del programa Impulsamos Guaymallén.
El crecimiento no responde solo a expectativas, sino a inversiones concretas. Desde diciembre de 2024, el municipio había consolidado una cartera de proyectos privados por más de 300 millones de dólares. Actualmente, esa cifra supera los U$S 500 millones, con desarrollos en ejecución y otros próximos a inaugurarse.
Entre los casos más visibles del crecimiento urbano y comercial se destaca el Circuito Strip Center, desarrollado por Kristich Desarrollos sobre la antigua playa de estacionamiento de Carrefour, con más de 9.000 m² construidos, 25 locales comerciales y la generación estimada de más de 300 empleos directos, en una ubicación estratégica frente al Acceso Este.
A este proyecto se suman los desarrollos del Grupo Cioffi en Dorrego, que amplían el ecosistema de La Barraca con torres residenciales inmersas en un parque de 8.600 m², departamentos premium de más de 120 m², terrazas con parrilla y vistas a la cordillera, además de espacios comerciales y oficinas. En Villa Nueva, sobre Bandera de los Andes, se eleva One Tower, impulsado por MCL Group, con 100 departamentos premium, seguridad 24 horas, piscina cubierta, gimnasio, bar, helipuerto y centro comercial. También se integran iniciativas como el Complejo Saint Mari —con locales, oficinas y estacionamiento para 200 vehículos— junto a Nova Residence, que contempla cinco torres habitacionales, además de nuevos polos como Sol City Center y Central Depot Center, que incorporarán hipermercado, gastronomía, logística y servicios en zonas de fuerte expansión.
Este escenario se apoya en una cartera de inversiones privadas que abarca desarrollos residenciales, comerciales y de servicios distribuidos en distintos puntos del departamento, incluyendo proyectos en Los Corralitos con complejos de departamentos tipo estudio y paseos comerciales, y sobre Severo del Castillo con oficinas, centro médico y locales. Todo este crecimiento se articula con un fuerte acompañamiento del Estado. Las intervenciones incluyen urbanización integral con el objetivo de absorber el impacto del crecimiento, mejorar la movilidad y asegurar una expansión urbana planificada y sostenible que redefine el perfil económico de Guaymallén.
La combinación de incentivos, inversión privada y crecimiento de la oferta comienza a reflejarse en las decisiones de los propios mendocinos.
La suba del valor locativo, el aumento de la oferta y la consolidación de nuevos desarrollos muestran una tendencia clara: cada vez más personas eligen Guaymallén para vivir, invertir y desarrollarse.
El propio informe de Inmodata lo sintetiza en una de sus principales conclusiones: “Guaymallén tracciona la clase media con aumento de oferta sostenida”.
Lejos de ser un fenómeno coyuntural, los indicadores muestran una transformación más profunda. Guaymallén comienza a consolidarse como uno de los principales motores del crecimiento urbano del Gran Mendoza.
Con incentivos fiscales, simplificación de trámites, reintegros a la inversión y habilitaciones comerciales en plazos reducidos, el municipio generó un entorno favorable para el desarrollo privado.
Hoy, esa estrategia se traduce en resultados concretos.
Y el dato más simbólico es también el más contundente: por primera vez, vivir en Guaymallén cuesta más que en la Ciudad de Mendoza, reflejando un cambio estructural en el mapa inmobiliario y en las preferencias habitacionales del área metropolitana.