Armados con fusiles de asalto, cientos de norteamericanos de Michigan sorprendieron ayer con una fuerte protesta en contra de la cuarentena impuesta por la gobernadora demócrata, Gretchen Whitmer.
Armados con fusiles de asalto, cientos de norteamericanos de Michigan sorprendieron ayer con una fuerte protesta en contra de la cuarentena impuesta por la gobernadora demócrata, Gretchen Whitmer.
Los autos inundaron la zona de los palacios ejecutivo y legislativo del estado, y luego cientos de personas se amontonaron, sin barbijos aunque sí con guantes por el frío, en la plaza central para reclamar que "reabran ya Michigan" al grito de "Ponme en libertad" y "La libertad es esencial".
En línea con el discurso del presidente republicano, Donald Trump, muchos de los manifestantes calificaron la cuarentena como "excesiva" y dañina para la economía.

Michigan es el tercer estado del país en números confirmados de coronavirus con casi 26.600 casos, solo superado por Nueva York con cerca de 199.800 y la vecina Nueva Jersey con más de 68.800.
Los otros estados con atraviesan un brote importante son California con más de 25.300 casos, Florida con más de 22.000 y Luisiana con más de 21.500.

La gobernadora de Michigan criticó la protesta ante la prensa y advirtió que "tendrá un costo para la salud de la gente".
"La triste ironía es que están protestando porque no les gusta la orden de quedarse en las casas y ahora es probable que haya que extenderla aún más", agregó la demócrata.