15 de julio de 2025 - 00:16

Una cumbre de los Brics que trasciende

Desde el punto de vista económico, la declaración de los Brics atacó la “guerra comercial” de Trump y convocó a la defensa del multilateralismo en dicho plano.

Lula aprovechó la Cumbre anual de los BRICS, que este año se realizó en Brasil, para proyectar su imagen pese a la ausencia de Putin y Xi. El primero no estuvo por el pedido de detención internacional impartido por la Corte Penal Internacional (CPI) y el segundo por tener otras prioridades en su agenda. En esta situación, Lula y el primer ministro indio, Narendra Modi, se convirtieron en las figuras centrales.

En los hechos, los BRICS han pasado a funcionar con tres niveles: el grupo originario, integrado por Brasil, Rusia, India y China, luego ampliado a Sudáfrica; después hay un segundo nivel con los países que se han sumado al Grupo en 2024, como Arabia Saudita, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Etiopía e Irán; por último, se suman los que pertenecen al Banco de los BRICS, como Colombia, Egipto, Argelia, Uzbekistán y Bangladesh.

El Grupo se está transformando así en una suerte de alternativa al G7, pero sin su cohesión y liderazgo unificado, como tiene este grupo ahora con Donald Trump. Los BRICS tienen una amplia mayoría de la población mundial (China o India superan al G7 en este ámbito), pero es importante el predominio que tienen estos países de Asia, África, Medio Oriente y Oceanía en minerales críticos. Cuentan con el 84% de las llamadas “tierras raras”, la amplia mayoría en manos de China, el 66% de las tierras con manganeso y el 63% con grafito, cuya demanda se espera que se triplique hacia 2040 según la Agencia Internacional de Energía.

Los BRICS, en una declaración conjunta en el primer día de la Cumbre en Río de Janeiro, condenaron el ataque israelí a Gaza y pidieron el “cese del fuego de inmediato” en la Franja. Reafirmaron la necesidad de fundamentar el multilateralismo y abogaron por no permanecer “indiferentes” ante el “genocidio” de Israel en Gaza. Dijeron también que “absolutamente nada justifica las acciones terroristas perpetradas por Hamas. Pero no podemos permanecer indiferentes al genocidio practicado por Israel en Gaza y a la matanza indiscriminada de civiles inocentes”.

El documento final, difundido por los medios brasileños, también reclama soluciones diplomáticas a los conflictos globales y condena la ofensiva de Israel en Gaza, planteando como solución utilizar vías multilaterales. “La cooperación dentro y entre los BRICS es fundamental para contribuir a un futuro sostenible y a una transición justa para todos” señaló la declaración. En la apertura del encuentro, que duró dos días, Brasil, que preside el bloque, definió seis prioridades estratégicas para la Cumbre: comercio; inversión y finanzas; cambio climático; gobernanza de la inteligencia artificial; construcción de paz y seguridad; y desarrollo institucional. La reciente incorporación de Irán al Grupo explica en gran medida esta posición. Cabe señalar que el Grupo cuenta también con diez “socios estratégicos”, entre ellos Cuba, Vietnam y Bielorrusia.

Desde el punto de vista económico, la declaración atacó la “guerra comercial” de Trump y convocó a la defensa del multilateralismo en el plano económico.

La Cumbre tiene lugar después del anuncio del presidente estadounidense de que enviará hacia finales de mes cartas a sus socios comerciales para informarles de los nuevos gravámenes. A comienzos de abril, Trump amenazó con una nueva ronda de aranceles a las importaciones, tanto a aliados como a competidores, aunque luego retrocedió ante la reacción negativa de los mercados. No obstante, advirtió que si no se alcanzan acuerdos comerciales antes del 1° de septiembre, volverá a imponer tarifas unilaterales (la fecha inicial había sido el 1° de agosto, pero después se postergó).

Según la posición de los BRICS, además de reducir el comercio, las medidas unilaterales interrumpen las cadenas globales de abastecimientos e introducen incertidumbres en las actividades económicas y comerciales internacionales. Ninguno de los miembros del Grupo “impone ni apoya sanciones no autorizadas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas”.

Los líderes también expresaron su inquietud por las regulaciones ambientales de la Unión Europea, como la prohibición de importar productos de zonas deforestadas. “Rechazamos las medidas proteccionistas unilaterales, punitivas y discriminatorias, bajo el pretexto de preocupaciones ambientales” sostuvieron, como regulaciones sobre deforestación.

Mientras tanto Lula está iniciando la campaña electoral para su cuarta elección como presidente, en momentos en que su figura se encuentra un tanto desdibujada. Sugirió el 5 de julio, un día antes de la Cumbre de los BRICS, que se presentará a la reelección en 2026, pero se abstuvo de hacer un anuncio formal. “Aunque queda un año y medio de mandato y ya hay quienes piensan que el Gobierno está acabado. Y hay quienes ya piensan en elecciones. Pero no saben lo que pienso. Así que prepárense, porque si todo sale como pienso, este país tendrá un presidente elegido cuatro veces por primera vez” declaró Lula en un evento realizado por la petrolera estatal brasileña, Petrobras, en Río de Janeiro.

En forma unilateral, el presidente estadounidense aumentó un 50% los aranceles de los productos brasileños y Lula analiza hacer otro tanto. Pero Trump cuestionó directamente al gobierno brasileño por la situación judicial del ex presidente Jair Bolsonaro, detenido por su supuesta participación en el golpe del 8 de enero de 2022. Fue una acción tendiente a ratificar el rol del presidente estadounidense como líder de la derecha radical internacional. Por su parte, Lula aprovechará esta situación para retomar la iniciativa, con una actitud nacionalista con vista a la elección del año próximo.

*El autor es director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría

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