15 de junio de 2026 - 00:25

La tecnología de la soledad

La innovación tecnológica nos da independencia, pero también nos facilita el repliegue discreto. Esto nos obliga a preguntarnos si la conexión y las pantallas nos aíslan de otros o nos ayuda a transitar la vida cuando no tenemos a nadie cerca.

El avance tecnológico de los últimos años se ha fundado sobre una promesa irresistible: la soberanía absoluta del individuo autosuficiente.

Gracias a una infinidad de conexiones, pantallas y algoritmos, un ser humano puede abastecerse de casi todo lo necesario sin necesidad de interactuar con otras personas.

Sin embargo, esta era de la asistencia perfecta digital esconde una paradoja incómoda porque al diseñar herramientas capaces de solucionar cada una de nuestras necesidades sin ayuda de nadie, termina convirtiendo al prójimo en alguien opcional.

Y aquí es donde nos hacemos la pregunta más complicada de responder: ¿la tecnología nos aísla de otros o nos ayuda a transitar la soledad?

Libres, pero conectados

Definitivamente la innovación tecnológica nos dio independencia, pero también nos facilitó el repliegue discreto.

El mejor ejemplo son las innovaciones destinadas al cuidado personal. Existen aplicaciones de monitoreo pasivo diseñadas especialmente para quienes viven solos que permiten configurar alertas diarias que avisan a una central o a un contacto si un usuario no registra actividad en su teléfono. También muchos relojes inteligentes poseen detección de caídas y cuando se activa la función llama al servicio de emergencia para informar la ubicación, a menos que el usuario cancele la llamada. Incluso los parlantes con asistente de voz ayudan a que podamos saber el tiempo, conocer noticias o apagar las luces con solo pedirlo en voz alta.

¿Conviene comprar en Chile?: esto es lo que vale un Apple Watch.
Relojes como el Apple Watch tienen varias funciones que monitorean y ayudan a las personas que viven solas.

Relojes como el Apple Watch tienen varias funciones que monitorean y ayudan a las personas que viven solas.

La utilidad es incuestionable porque cumple una función vital de seguridad. Sin embargo, donde antes el "saber si estás bien" dependía de un llamado telefónico, un mate con un vecino o la visita de un amigo, hoy la red de contención afectiva se ha delegado a un sensor de alerta.

En otros países están más avanzados aún porque implementan algo similar, pero con robots de compañía y asistencia emocional. Son dispositivos que simulan empatía y reaccionan a la voz para mitigar el aislamiento, especialmente en adultos mayores o personas solas. Estos sustitutos artificiales de los vínculos sociales claramente no reemplazan a la compañía humana, pero al menos lo intentan.

Todos juntos, solos

La realidad nos muestra que los espacios más cotidianos y sagrados de la comunidad también se han atomizado y la dinámica social y familiar ha cambiado -casas más pequeñas, menos hijos, más home office- con tecnología que se adapta al signo de los tiempos. Comer solo y rápido, por ejemplo, ya no es un imprevisto, sino la nueva normalidad para la que hay un diseño de consumo con robots de cocina o electrodomésticos de uso individual.

Incluso el valor de lo que compramos dejó de ser general para ser personalizado. Las plataformas de comercio electrónico, impulsadas por algoritmos de precios dinámicos, configuran un mercado que brinda una experiencia de compra adaptada exclusivamente al perfil de cada usuario y, de a poco, va eliminando el comercio como espacio público donde interactuamos con otros.

Relaciones frágiles

La científica social y psicóloga clínica Sherry Turkle ha señalado que las relaciones humanas se vuelven más frágiles y más superficiales al ser mediadas por la tecnología. La tecnología, en lugar de ser una herramienta que nos conecta, puede llevarnos a una forma de “conexión vacía”, que no satisface nuestras necesidades más fundamentales de pertenencia y afecto.

Sin embargo, Jorge Alberto Hidalgo Toledo, del Human & Nonhuman Communication Lab de la facultad de Comunicación de la Universidad Anáhuac México sostiene que la tecnología no es inherentemente deshumanizante. “En su uso adecuado, puede actuar como un acompañante en momentos de soledad, especialmente cuando las interacciones humanas directas son limitadas” afirma y agrega: “Las innovaciones tecnológicas, como los asistentes virtuales o los robots sociales, han demostrado ser herramientas eficaces para aliviar la soledad, proporcionando apoyo emocional sin reemplazar la conexión humana”.

La foto que nos retrata

Justamente el uso que le damos a la tecnología es lo que nos define como sociedad.

Quizás la metáfora más brutal y ejemplificadora se encuentre en una función que las grandes tecnológicas nos venden como el pináculo del progreso en los nuevos teléfonos: el retoque fotográfico por inteligencia artificial.

Borrador magico de fotos con IA
La mayoría de los ejemplos de borrador mágico de fotos con IA ponen de ejemplo eliminar personas de espacios públicos para darnos una imagen limpia, pero en soledad

La mayoría de los ejemplos de borrador mágico de fotos con IA ponen de ejemplo eliminar personas de espacios públicos para darnos una imagen limpia, pero en soledad

La función estrella es el "borrador mágico" y nos fascina la capacidad de tocar la pantalla y eliminar a los extraños que caminan detrás de nosotros en una playa, un parque o cualquier paisaje natural. Tratamos al resto de la humanidad como "ruido visual" que debe ser removido.

Eliminar la fricción de convivir con otros parece ser el norte de la innovación actual, pero también de nuestras preferencias digitales.

Al final del día, la tecnología de la soledad cumple con creces lo que promete: nos da un control absoluto sobre nuestro entorno, pero somos los humanos quienes decidimos habitar un mundo impecable, eficiente y profundamente solitario.

*El autor es periodista y editor. [email protected]

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