En el corazón de Riad, la capital de Arabia Saudita, se gesta uno de los desafíos de ingeniería más audaces del siglo XXI. Se trata de El Mukaab, una megaestructura cúbica diseñada para convertirse en el edificio más grande del mundo por volumen.
El Mukaab promete ser la estructura más grande del mundo. Hoy la obra está en pausa, aunque el desarrollo urbano que lo rodea sigue en marcha en Arabia Saudita.
En el corazón de Riad, la capital de Arabia Saudita, se gesta uno de los desafíos de ingeniería más audaces del siglo XXI. Se trata de El Mukaab, una megaestructura cúbica diseñada para convertirse en el edificio más grande del mundo por volumen.
Con dimensiones colosales de 400 metros de alto, 400 de ancho y 400 de largo, el proyecto se erige como el ícono central de New Murabba, un desarrollo urbanístico que busca transformar el horizonte de la capital saudí. El espacio interior sería tan vasto que permitiría albergar hasta 20 edificios del tamaño del Empire State Building de Nueva York, con cerca de 2 millones de metros cuadrados de superficie interior, lo que lo convertiría en la estructura de edificio único más grande jamás construida.
El interior contaría con una torre en espiral de más de 300 metros de altura, similar a un zigurat, desde donde los visitantes podrían observar una cúpula interior equipada con la pantalla impulsada por inteligencia artificial más grande del planeta, capaz de proyectar escenarios inmersivos completos.
El objetivo, según explicó públicamente el CEO de New Murabba, Michael Dyke, es que el visitante pueda vivir experiencias completamente distintas en cuestión de horas: "podés irte a dormir en el Serengeti y despertar en Nueva York". Esa promesa de transformar por completo la percepción del espacio interior es uno de los elementos que más expectativa generó desde que se anunció el proyecto, el 16 de febrero de 2023.
Antes de que el proyecto entrara en pausa, el impacto logístico de una construcción de esta envergadura ya había requerido medidas sin precedentes.
A pesar de la ambición que rodea al proyecto, la realidad financiera de los megaproyectos en Arabia Saudita atraviesa un momento de reevaluación profunda.
El Mukaab, concebido para representar el pináculo del lujo moderno y la tecnología, simboliza tanto el potencial como los límites de una visión que busca reescribir las reglas del urbanismo en el desierto. La construcción de la megaestructura está hoy en pausa, pero las autoridades saudíes insisten en que el desarrollo de la zona circundante continuará, lo que mantiene abierta la posibilidad de que la obra del cubo se retome una vez resuelta la revisión financiera en curso.