26 de septiembre de 2013 - 23:05

Ciruela de industria: sube el precio, pero habrá poca fruta

Las heladas dañaron los cultivos. Aseguran que sólo se aprovecharán parcialmente las condiciones de firme demanda y precios tonificados del mercado internacional.

Las heladas no pudieron llegar en peor momento. Es que, con Estados Unidos poco menos que fuera del mercado internacional, este año se abrió un panorama muy interesante para la ciruela suramericana, con demanda sostenida y precios muy firmes.

En su estimación de producción para este año, realizada a principios de junio, el Departamento de Alimentos y Agricultura de California proyectaba el equivalente a unas 95.000 toneladas métricas secas, frente a las 125.000 toneladas producidas en la campaña anterior. Pero ese retroceso interanual de 24% podría ampliarse si, como estiman productores norteamericanos, ese número termina quedando en 80.000 toneladas.

En cualquier caso, esto parece dejarlos poco menos que fuera del negocio exportador hasta que la cosecha de 2014 esté en condiciones de ser comercializada, lo que automáticamente se habría reflejado en los precios, en presencia de un nivel de demanda que podría ubicarse por encima de la oferta mundial, al menos durante los próximos doce meses.

Pero llegó el frío a Mendoza; y si bien es temprano para cuantificar con precisión el nivel de daño, está claro que el impacto ha sido muy fuerte y que la merma en la producción impedirá aprovechar plenamente la gran oportunidad que ofrecerá el mercado internacional durante la próxima temporada.

Cultivos dañados

Sobre el nivel de daño sufrido por los cultivos de ciruela para industria, las lecturas preliminares están bastante repartidas. Desde los que confían en que al momento de las heladas fuertes faltaba que emergieran las tres cuartas partes de las flores y que esto podría ser algo así como un “raleo natural”, hasta algunos que se aventuraron a pronosticar que nos van a quedar menos de 15.000 toneladas secas.

De todos modos, los consultados coincidían en algunos puntos: es temprano para hacer una estimación que se acerque a la realidad; no todo el daño es visible en este momento, y puede haber frutos que vayan cayendo, inclusive hasta poco antes de la cosecha.

El ministro de Agroindustria, Marcelo Barg, adelantó que una apreciación preliminar les permitía estimar que habrían sido afectadas, en toda la provincia, unas 28 mil hectáreas -sumando frutas de carozo y alguna vid de maduración temprana- con daños de entre el 50% y el 80%.

Esta estimación se hizo mediante un sistema de mapeo georreferenciado, cruzando datos de las propiedades con los cultivos susceptibles de resultar dañados por el frío en esta época con los de la red de estaciones meteorológicas y las temperaturas mínimas promedio registradas, según explicaron desde el gobierno, y adelantaron que “en las próximas dos o tres semanas, a estos datos teóricos les habremos sumado los datos de campo”.

El caso de la ciruela

Sobre el caso puntual de la ciruela D’Agen, Cristian Correa, subsecretario de Agricultura, señalaba que, “si bien ya sabemos que hay algún daño en ciruela D’Agen, todavía no estamos en plena floración”.

El funcionario precisaba, a comienzos de esta semana, que “en San Rafael y Alvear la ciruela estaba con un 25% de floración y que la flor expuesta tiene un 50% de daño pero todavía queda mucha yema dormida”.

Admitía que puede aparecer el daño con el fruto ya cuajado, pero recordaba que la planta siempre produce más flores que los frutos que va a tener cuando termina la temporada, por lo que estas heladas “hasta pueden ser un raleo natural”.

Carlos Albera produce ciruelas en el Este de Mendoza. Tiene en explotación 7 hectáreas de ciruela D’Agen en una propiedad situada 2 kilómetros al sur de la cabecera departamental de Santa Rosa. “Con las heladas la hemos pasado bastante mal”, dice. Entre el 40 y el 50% del monte estaba “en punta verde” y en el resto “estaba hinchándose la yema”.

“El 17 de setiembre fueron 8 horas y media con temperaturas negativas, con mínimas -en toda la zona- de entre 4° y 4,5° bajo cero; y en el Norte de San Martín tuvieron hasta -5°”.

Albera resume que “el daño es bastante considerable, incluso donde no había flor expuesta, con yema cerrada”. Pero todavía no se puede cuantificar; “recién se va a terminar de ver en febrero, cuando estemos en cosecha”, señala.

En la Zona Sur

Desde General Alvear, Fabián Barón coincide en este sentido con su par santarrosino cuando recuerda que “un durazno verde, es un durazno; pero una ciruela verde no necesariamente es una ciruela, porque si hay tejidos dañados ese fruto va a caer en algún momento”.

El productor sureño es uno de los nueve socios de Ciruelas de Exportación Argentinas (Cirexa), una firma alvearense que empaca y exporta la producción de los fruticultores que la integran y la de terceros.

Aunque alentado por las buenas perspectivas del mercado internacional, se lamentaba por el impacto de las heladas. Aseguraba que la mañana del lunes de esta semana había sido la más complicada de esta temporada. Tuvieron temperaturas negativas durante 3 o 4 horas, con mínimas de entre 3,5 a 5,5 grados bajo cero. Mientras que en la madrugada del último domingo, con mínimas promedio de medio grado menos, los registros negativos se extendieron durante casi 8 horas.

El mismo lunes por la tarde recorrieron las propiedades de los socios que están ubicadas en la zona de Real del Padre, donde se concentran 300 de las 400 hectáreas que suma el grupo. “Ahí, el daño es del 100%”, aseguraba.

“No encontramos flores sanas, ni a botón cerrado”.

En San Rafael lo más fuerte fue la helada de la semana pasada. Rubén Cano, productor e industrial con propiedades en ese departamento y en Alvear, dice que “algo afectó; pero es relativamente poco lo que estaba florecido al momento de la helada”. Cree que el efecto de las heladas ha sido más fuerte en General Alvear, donde había muy poca humedad, más que en San Rafael, donde había llovido.

De cualquier manera, recuerda que “lo normal es que cuaje entre el 25% y el 30% de las flores, entonces, si el cuaje es bueno tal vez no afectaría tanto y sería una especie de raleo natural”. Pero admite que “sin dudas, estas heladas van a afectar la producción; aunque no en la medida del daño que han tenido duraznos y damascos, por ejemplo”.

El mercado mundial

A la menor cosecha de California y a la esperada merma de la producción argentina, hay que sumarle el daño que hayan sufrido los montes chilenos de ciruela D’Agen -sobre todo los de Rancagua-, también afectados por heladas en las últimas semanas.

Todo esto conforma un panorama de demanda sostenida y precios muy tonificados en el mercado internacional. El subsecretario Cristian Correa asegura en ese sentido que “hoy el mercado está muy demandante y hay muy buenos precios, y la perspectiva es que esta demanda siga creciendo”.

El alvearense Fabián Barón coincide en que “hay una fuerte demanda de ciruela en todos los mercados, sobre todo en Rusia”.

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