21 de julio de 2018 - 00:00

Ciro Gomes es la gran apuesta de la centroizquierda en Brasil

Abrió ayer la campaña electoral, en medio de un profundo desencanto con la clase política y la creciente crisis.

El centroizquierdista Ciro Gomes prometió ayer combatir los privilegios y limpiar a Brasil de la corrupción, tras ser proclamado candidato a las elecciones de octubre por el Partido Democrático Trabalhista (PDT).

Gomes, un abogado de 60 años que busca por tercera vez llegar al palacio de Planalto, fue designado a mano alzada por unos 500 delegados del PDT y de representantes de movimientos sociales reunidos en Brasilia, al grito de "¡Brasil presente, Ciro presidente!"

 

Conocido por sus derrapes verbales y su capacidad de transitar por partidos de cuño ideológico opuesto, este caudillo nordestino (del Estado de Ceará) hizo hincapié en la necesidad de "volver a crecer, de reindustrializarse, de reducir las desigualdades para acabar con la vergüenza de la pobreza extrema".

Pero también recalcó que Brasil "está en una situación fiscal absolutamente deplorable", en un gesto hacia los mercados temerosos de sus propuestas "populistas".

Gomes no olvidó fustigar el flagelo de la corrupción, en un país que desde el inicio de la investigación Lava Jato, en 2014, vio a los dirigentes de prácticamente todos los partidos ser investigados, denunciados -como el presidente saliente de centroderecha Michel Temer- o encarcelados, como el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010).

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"La corrupción desvía desvergonzadamente el dinero del pueblo, es un cáncer que despoja la confianza del pueblo en la política y en la democracia", subrayó Gomes, que fue ministro de Hacienda de un gobierno de centroderecha en 1994 y ministro de Integración Nacional bajo la presidencia de Lula.

Llamó además a "combatir la cultura del odio", en vísperas de unas elecciones rodeadas por la incertidumbre y con un fuerte empuje del candidato de ultraderecha Jair Bolsonaro, un nostálgico de la dictadura militar (1964-85), partidario de la flexibilización del control de armas.

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Esas tentativas de presentarse en la confluencia de varias corrientes sufrió un golpe el jueves, cuando una alianza de partidos de derecha y centroderecha (el 'centrao') a los que trataba de atraer anunció que apoyaría al exgobernador liberal de San Pablo, Geraldo Alckmin, del PSDB.

Lula, del Partido de los Trabajadores (PT), lidera las encuestas electorales, pese a purgar desde abril una pena de más de doce años de cárcel por corrupción.

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