El mundo del fútbol se encuentra de luto tras confirmarse el desenlace más temido en la búsqueda que mantenía en vilo a Argentina y Venezuela. El Club Sport Marítimo de La Guaira comunicó oficialmente que Yanina Maranella, esposa del futbolista Lucas Trejo, y sus dos hijos, Aarón (7) y Ainhoa (5), fueron hallados sin vida tras el devastador terremoto que sacudió al país caribeño.
La tragedia se desencadenó luego de dos sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que afectaron gravemente la costa norte venezolana. Al momento del desastre, el defensor cordobés de 38 años se encontraba en Caracas con su equipo para disputar un encuentro de la Copa Venezuela, el cual fue suspendido por la emergencia. Al regresar a la zona de Playa Grande, en el estado de La Guaira, Trejo se encontró con una escena devastadora: el edificio Cumanagoto, donde residía su familia, se había desplomado por completo.
Tres días de angustia y fe
Durante las 72 horas que duró el operativo de rescate, el futbolista, apodado "El General" por su liderazgo en la cancha, utilizó sus redes sociales para solicitar ayuda desesperadamente, pidiendo oraciones y la presencia de perros rescatistas en el lugar del derrumbe. "Quiero creer que no estaban ahí. Oren por mi familia, por favor", había escrito en su cuenta de Instagram poco después del sismo.
A pesar de que el automóvil de su esposa permanecía en el estacionamiento del complejo, lo que mantenía viva una mínima esperanza, las tareas de remoción de escombros terminaron confirmando la pérdida total de su familia. El entorno del jugador, incluyendo a su representante y pastor, Damián Felicia, había manifestado la dificultad de mantener comunicación con él debido a la falta de señal en la zona de desastre.
Una vida ligada a Venezuela
Lucas Trejo y Yanina Maranella estaban en pareja desde hace casi diez años y habían contraído matrimonio a finales de 2019. La familia se había radicado en Venezuela en 2015, país donde el futbolista consolidó su carrera tras pasar por clubes como Monagas SC y Deportivo Táchira. Sus hijos, Aarón y Ainhoa, habían nacido en 2018 y 2020 respectivamente, fruto de esa unión.
El padre del jugador, José Luis Trejo, y uno de sus hermanos tenían previsto viajar desde Córdoba hacia Venezuela el próximo 30 de junio para acompañar al futbolista, en un viaje gestionado con el apoyo de la Municipalidad de Córdoba y el Gobierno provincial.
Un saldo catastrófico
La tragedia de la familia Trejo se enmarca en una catástrofe nacional que, según informes preliminares de las autoridades, ha dejado al menos 920 fallecidos y más de 3.300 heridos en todo el país.
La Guaira ha sido una de las regiones más castigadas, con decenas de edificios colapsados y cientos de personas que aún permanecen desaparecidas bajo los escombros. El Club Sport Marítimo, a través de su comunicado, agradeció el respeto para los familiares y compañeros del jugador en este momento de profundo dolor.