Una operación de control ambiental en el condado de Collier, Florida, alcanzó un hito sin precedentes al eliminar 177 pitones birmanas invasoras. Entre noviembre de 2025 y abril de 2026, los investigadores retiraron 3,7 toneladas de serpientes, marcando el mayor volumen capturado en una sola temporada desde que se inició el programa en 2013.
Este resultado representa la primera vez que la organización Conservancy of Southwest Florida logra retirar una cantidad cercana a las cuatro toneladas de biomasa en un área de aproximadamente 518 kilómetros cuadrados. El éxito de esta campaña récord se atribuye a una estrategia científica centrada en el periodo reproductivo de la especie.
¿Cómo funciona la estrategia de las "serpientes espía"?
Para localizar a los ejemplares en la densa vegetación de los Everglades, los investigadores monitorearon a 40 machos previamente marcados, conocidos como "serpientes espía". Estos individuos permitieron identificar a las hembras en época de reproducción, las cuales portaban un promedio de 70 huevos cada una. Como resultado colateral, se extrajeron del ecosistema aproximadamente 4.100 huevos antes de su eclosión.
La hembra más grande capturada durante la temporada pesó aproximadamente 69 kilogramos y midió alrededor de 5,1 metros de largo. El biólogo responsable del proyecto, Ian Bartoszek, afirmó que estos esfuerzos de gestión basados en la ciencia están frenando la reproducción local de la pitón. Según el experto, mantener esta presión permite esperar que el número de ejemplares disminuya con el paso del tiempo.
El impacto de las pitones birmanas en la fauna de Florida
La presencia de estas serpientes, introducidas originalmente por dueños de mascotas exóticas, ha alterado drásticamente la fauna local. Al carecer de depredadores naturales importantes, las pitones han comenzado a influir en el comportamiento de especies nativas. Los estudios realizados durante las capturas revelaron que aproximadamente una de cada cuatro hembras contenía restos de venado cola blanca en su sistema digestivo.
Desde la creación de esta iniciativa, la organización ha eliminado más de 1.750 pitones de la región vigilada. Rob Moher, presidente de la institución, señaló que cada pitón eliminada reduce la presión sobre el ecosistema. Los esfuerzos actuales buscan restablecer el equilibrio ambiental en una zona donde la especie invasora amenaza la supervivencia de la fauna autóctona.