29 de noviembre de 2025 - 00:15

Investigaciones en la Alta Cordillera: nuevos resultados y futuro promisorio

Los estudios sobre la evolución geológica de la cordillera de los Andes, han permitido entender y explicar dónde se ubican los grandes yacimientos de cobre y oro de la cordillera cuyana, que llaman la atención mundial por sus dimensiones.

Desde hace años venimos estudiando la evolución geológica de la Cordillera de los Andes, en especial la variación en el tiempo y el espacio de sus cadenas volcánicas, tanto en Argentina como en Chile. Estos estudios han mostrado una interesante historia de cómo variaron los volcanes hasta alcanzar su posición actual. Este conocimiento nos ha permitido entender y explicar dónde se ubican los grandes yacimientos de cobre y oro, su edad y ubicación a través del tiempo.

Algunos conceptos básicos

Se ha comprobado que la inclinación de la corteza oceánica pacífica que se hunde por debajo del continente sudamericano va cambiando su inclinación en sus diferentes segmentos a través del tiempo geológico. La inclinación de la placa oceánica subducida controla la ubicación de la cadena de volcanes activos que encontramos en el eje de la cordillera. Cuando disminuye el ángulo de inclinación, la línea de volcanes se aleja del margen marino migrando tierra adentro. Hemos aprendido que cuando la inclinación de la corteza oceánica disminuye, la intensidad del volcanismo decrece, hasta extinguirse cuando la placa oceánica llega a ponerse casi horizontal.

Los estudios geológicos de la región andina han comprobado que a la latitud de San Juan y Mendoza podemos reconstruir los últimos 20 millones de años de actividad volcánica, un ciclo completo de variación de la inclinación de la zona de subducción (hundimiento de la placa oceánica) por debajo del continente. El ciclo se inició con una cadena de volcanes ubicados básicamente en el sector chileno. Entre los 15 y 10 millones de años comenzó a migrar hacia el este, entrando en territorio argentino. En los últimos cinco millones de años alcanzaron las provincias de Córdoba y San Luis. Sus últimos volcanes se preservaron en las Sierras de Pocho y en el Cerro del Morro.

Investigaciones en la Alta Cordillera: nuevos resultados y futuro promisorio
Deslizamientos. a) Subducción normal con una inclinación cercana a los 30° con una cadena volcánica a lo largo del eje cordillerano; b) subducción casi subhorizontal sin volcanismo activo como se observa en San Juan y Mendoza al norte del volcán Tupungato (basado en Ramos, V.A. 2025).

Deslizamientos. a) Subducción normal con una inclinación cercana a los 30° con una cadena volcánica a lo largo del eje cordillerano; b) subducción casi subhorizontal sin volcanismo activo como se observa en San Juan y Mendoza al norte del volcán Tupungato (basado en Ramos, V.A. 2025).

Cuando la cadena de volcanes migra, los volcanes se desactivan, dejan de tener erupciones y empiezan a erosionarse. Después de unos pocos millones de años comenzamos a observar sus entrañas, donde se reconocen rocas profundamente alteradas.

Los estudios geológicos a través de la Alta Cordillera de San Juan y Mendoza han podido constatar estas antiguas cadenas de rocas volcánicas. Gran parte de ellas están en la actualidad expuestas como raíces de volcanes parcial o totalmente erosionados. Se han podido reconocer en el terreno la edad y distribución de estas rocas y cómo se expandieron tierra adentro en nuestro territorio.

Importancia económica del ciclo volcánico

Desde hace muchos años se conocen los grandes yacimientos de cobre que se explotan desde inicios del siglo XX en territorio chileno, tales como Chuquicamata y El Teniente, entre otros. Se pensaba que estos yacimientos estaban casi exclusivamente en Chile. Sin embargo, estudios como los del Plan Cordillerano llevados a cabo por Fabricaciones Militares a fines de la década del ’60, demostraron que en Mendoza había relictos de antiguos volcanes como los aflorantes en los Paramillos de Uspallata. La presencia de antiguas minas como Oro del Norte y Oro del Sur, y la adyacente Mantos de Cobre, junto con otras características geológicas, permitió identificar los dos primeros yacimientos de cobre diseminado (porphyry copper) de Argentina: Paramillos Sur y Paramillos Norte. Se realizaron numerosas perforaciones y se dataron estas rocas volcánicas en 17 a 15 millones de años.

Los estudios posteriores demostraron que esto no sólo se observaba en Mendoza, sino que se hacía extensivo a toda la provincia de San Juan, donde registraron estos antiguos volcanes erosionados desde la Cordillera Principal hasta la Precordillera.

Los trabajos de exploración demostraron que estas antiguas rocas volcánicas continuaban hasta la provincia de Catamarca. Estos trabajos llevaron a la identificación y explotación en esta provincia de la primera mina de cobre diseminado, Bajo de la Alumbrera, en el distrito de Farallón Negro.

Los estudios geológicos a través de la Alta Cordillera de San Juan y Mendoza han podido constatar estas antiguas cadenas de rocas volcánicas. Gran parte de ellas están en la actualidad expuestas como raíces de volcanes parcial o totalmente erosionados. Se han podido reconocer en el terreno la edad y distribución de estas rocas y cómo se expandieron tierra adentro en nuestro territorio

En los años siguientes estas mineralizaciones fueron explotadas en Veladero Sur en San Juan, donde se ubicaron numerosos yacimientos como Pachón, Pascua-Lama, Los Azules, Los Altares, entre muchos otros.

Todos estos yacimientos están asociados a la horizontalización de la placa oceánica subducida, que gracias a este proceso permitió la migración de las cadenas volcánicas al sector este de la cordillera de los Andes. Estos antiguos volcanes que a partir de su erosión han quedado expuestos junto a sus importantes zonas de alteración hidrotermal son los prospectos mineros que han alumbrado a través de perforaciones, valiosos yacimientos de cobre diseminado con oro y/o molibdeno.

Investigaciones en la Alta Cordillera: nuevos resultados y futuro promisorio
Grandes yacimientos. Vista de los principales yacimientos de cobre y oro que se han encontrado en la zona de subducción horizontal. Las curvas de nivel representan la profundidad de la corteza oceánica pacífica y muestran la extensión de la zona horizontal (basado en Ramos, V.A. 2025).

Grandes yacimientos. Vista de los principales yacimientos de cobre y oro que se han encontrado en la zona de subducción horizontal. Las curvas de nivel representan la profundidad de la corteza oceánica pacífica y muestran la extensión de la zona horizontal (basado en Ramos, V.A. 2025).

En este mapa se destaca el Distrito Vicuña, donde están las minas Filo del Sol y José María, en el norte de la provincia de San Juan, que son dos nuevas minas gigantescas. Estos yacimientos son los depósitos minerales de cobre y oro más valiosos encontrados a nivel mundial en los últimos 15 años. Esto impulsa a la provincia de San Juan a ser una de las regiones más promisorias para convertirse en un centro de desarrollo de la minería internacional.

Estos hallazgos nos llevan a preguntarnos qué pasa con el potencial minero de Mendoza. Los estudios geológicos de hace más de 50 años identificaron en nuestra provincia los primeros yacimientos de cobre y oro de Argentina. Se realizaron las primeras perforaciones que mostraron su potencial y hoy sabemos que están ubicados en una zona promisoria del punto de vista geológico, asociada a la horizontalización de la placa subducida. Depende de los mendocinos si queremos desarrollar este importante potencial que tiene nuestra provincia.

*El autor es profesor emérito UBA e investigador emérito del Conicet

Producción y edición: Miguel Títiro - [email protected]

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