16 de abril de 2015 - 00:00

Celeste Cid en pantalla gigante y más

Llegan a las salas el policial ciberpunk argentino "La parte ausente", la cinta de terror "Terror en el bosque" y los dramas de autoayuda y cristianos “Héctor, en busca de la felicidad” y “El poder de la cruz”.

Hay algo más irritante ahora que ver una película de terror del formato: "Un grupo de amigos quedan aislados en una cabaña remota y son amenazados por un monstruo"...

Pero siguen apareciendo veinteañeros  más torpes que nunca, aunque con cámaras Pro y smartphones, para que no se pierdan las posiblidades de grabarlo todo mientras son destripados en la oscuridad.

Pero la diferencia en "Terror en el bosque" es que el que toma el lugar del asesino es el legendario "Pie Grande", resucitado de la década de los 70 a falta de otros monstruos ya demasiado usados.

No obstante, en este film que se suma hoy a las carteleras locales hay un doble homenaje al pasado: en primer lugar el más obvio es al film de culto "The Legend of Boggy Creek" (1972), de Charles B. Pierce, pionero en crear un falso documental para narrar una ficción espeluznante basada en lo que se sabía hasta ese momento de Pie Grande.

El otro tributo es más ególatra. Hace referencia a los quince años del estreno de "The Blair Witch Project", de 1999, dirigido por Daniel Myrick y Eduardo Sánchez, y un claro plagio a la idea de Charles B. Pierce, reformulado a través del esquema " Pie Grande se encuentra con adolescentes en otro bosque y las víctimas lo filman todo".

El mismo Eduardo Sánchez se hace cargo ahora del film, con una trama tristemente genérica aunque le pone más velocidad al metraje, reemplazando, como habíamos dicho, brujas por una amenaza peluda, cámaras análogas por digitales y torturas psicológicas por corridas  por los bosques.

Dejando de lado las tonterías de los protagonistas, la manifestación de Bigfoot se convierte en el único interés legítimo de la película. Cuando este aparece, el ritmo y las situaciones suben el estándar convencional del film (una criatura diseñada por Mike Elizalde, el mismo del traje de Michael Keaton de "Birdman").

Ciberpunk argentino

Dos estrellas de la televisión, Celeste Cid y Alberto Ajaka, son la pareja protagonista de "La parte ausente", un policial negro que transcurre en una Buenos Aires futurista y post apocalíptica y en donde el cineasta Galel Maidana acompaña la investigación y el viaje interior de un personaje que, en un plano más metafísico, "tiene que ver con descubrir o despertar la bestia que llevamos dentro".

A Chockler (Alberto Ajaka), como otras veces, le pagan para encargarse de un sujeto. Es su trabajo y se nota que, por la razón que sea, está acostumbrado. Esta vez se trata de un tal Víctor; pero, antes de él, se trata de Lucrecia (Celeste Cid), quien se acerca con el pedido.

A través de una investigación que lleva a sus personajes por los ribetes más oscuros de la manipulación genética y la búsqueda de la eterna juventud, Galel Maidana (quien antes había dirigido el documental "La asamblea" de 2008), pinta una ciudad oscura en la cual, de a pequeños destellos, emergen criaturas salvajes, esas de las que se sabe a través de los mitos y los cuentos, sirenas, aulladores y mordedores.

El camino del protagonista se hará cada vez más siniestro, más denso, y en sus manos estará pensar en qué o quién convertirse.

Relato de autoayuda

En “Héctor, en busca de la felicidad, el director Peter Chelsom nos relata la historia de Héctor (Simon Pegg) es un francés que trabaja como psicoterapeuta en su propia clínica y que cuenta con una posición envidiable, pero, insatisfecho, buen día decide comenzar un cambio en su vida y hacer un viaje recorriendo medio mundo intentando encontrar el secreto de la felicidad, es decir, hacer un estudio sobre lo que le hace feliz a la gente para mejorar su vida profesional. En definitiva: cine de autoayuda, basado en este caso en el libro de François Lelord "Le voyage d'Hector ou la recherche de bonheur".

Con Rosamund Pike, Jean Reno, Christopher Plummer.

Doce mensajes cristianos

En “El poder de la cruz” (en Estados Unidos “Do You Believe?”), el director  Jonathan M. Gunn cuenta a través de la pareja protagonista formada por Mira Sorvino y Sean Astin, la historia de un pastor que sacudido por una desgracia se acuerda que la verdadera creencia requiere de una verdadera acción y él responde haciendo un viaje en el que impacta todo lo que toca de una manera que sólo Dios podría orquestar.

El film despliega doce relatos,  de doce personas, cada una en su propio mundo pero todas con el anhelo de encontrar algo más y la del pastor es la más importante.

Este es la segunda producción de los creadores de "Dios no está muerto" de Harold Cronk, que dio mucho de qué hablar el año pasado tanto en el público estadounidense como en el latino.

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