Nahir Galarza, la joven de 20 años condenada a prisión perpetua por matar a su novio Fernando Pastorizzo, pasó cinco días en el calabozo como castigo luego de usar un celular y subir fotografías provocadoras a Facebook, sin respeto por la sentencia que debe cumplir.
Si bien la habían sancionado con 10 días en el calabozo, finalmente su abogado logró negociar la mitad. Galarza dijo que la pasó "mal", ya que le costó dormir y lo único que podía hacer era "pensar".
"La pasé mal, pero no me quedó otra que soportar ese encierro, de un lugar muy chiquito, oscuro, que abrían dos veces por día. Fue un día que duró cinco días. A diferencia de la celda, donde me entretengo o hablo con mis compañeras, en el calabozo solo tuve tiempo para pensar, me costó dormir y ni soñé", le contó Nahir a una compañera, según reveló Infobae.
Esa misma amiga le confió a Nahir que sus posteos en Facebook alcanzaron los 125.000 me gusta y más de 60.000 comentarios, algo que sorprendió a la chica condenada por asesinato. "¿En serio? No lo puedo creer. ¿Y cómo sabés?", consultó Galarza, a lo que su compañera le dijo: "Me llamó una amiga para contarme. Hay más a favor que en contra".
De vuelta a su realidad en el pabellón, la joven entrerriana volvió a sus estudios de Psicología y sus lecturas cotidianas de astrología. Dos de sus libros de cabecera son "La interpretación de los sueños", de Sigmund Freud y "El hombre y sus símbolos", de Carl Jung.
"Me compararon con Robledo Puch, que mató a once personas. Solo por ser rubia, joven y supuestamente linda", se quejó Galarza.
Un allegado confirmó que, ante la seguidilla de escándalos, Nahir bajará el perfil. "Ahora que está en la celda otra vez, le volvió el alma al cuerpo. Es más, ella no lo dice porque no quiere quedar como víctima, pero el primer día la tuvieron sin comida. Y el lugar era de un metro por dos metros, algo así", detalló.
"Creo que le tienen bronca porque todo lo que hace trasciende y quisieron darle un castigo ejemplar, pero por más que no se pueda tener un celular, tantos días en un calabozo es demasiado", cerró.