Veinte días después de que un policía ultimara a un presunto ladrón e hiriera a un empresario gastronómico en una estación de servicios, todos los caminos conducen a que el uniformado será imputado por "lesiones graves".
Veinte días después de que un policía ultimara a un presunto ladrón e hiriera a un empresario gastronómico en una estación de servicios, todos los caminos conducen a que el uniformado será imputado por "lesiones graves".
Ayer la Inspección General de Seguridad (IGS) abrió un sumario administrativo contra el policía que le disparó al empresario Luciano Franchetti (40). El órgano que investiga a los policías -una suerte de "asuntos internos" de la Policía de Mendoza- tiene en la mira al efectivo de 32 años, con cinco de antigüedad en la Fuerza por el delito de "lesiones graves", según informaron desde la IGS.
Esta misma calificación recaería sobre el auxiliar pero en el expediente judicial que lleva adelante la Unidad Fiscal de Homicidios, según trascendió en los últimos días. Por lo pronto, el Ministerio Público Fiscal espera que el viernes el Cuerpo Médico Forense le entregue el informe final realizado por los especialistas de Balística y con esta prueba no se descarta que en los primeros días de la semana próxima el policía sea imputado.
Obviamente, ambas investigaciones (la de la IGS y la de Homicidios) comparten las mismas pruebas testimoniales y periciales y por eso es muy probable que las dos desemboquen en lo mismo: "lesiones graves".
En relación al presunto ladrón abatido en la misma acción donde terminó herido Franchetti, la IGS después de haber recolectado abundantes pruebas, entiende que la muerte de Juan Matías Ponce (27) debe ser encuadrada como "un caso de legítima defensa".
Es que, según fuentes que instruyen el sumario, "las pruebas indican que el hombre se habría abalanzado sobre el uniformado y, además, el empleado del drugstore le dijo que el individuo estaba armado, aunque finalmente se comprobó que no tenía armas".
Habrá que esperar hasta la semana próxima para saber si también la fiscalía de Homicidios sigue la misma hipótesis que la Inspección de Seguridad y decide si hubo "legítima defensa" o bien se trató de una muerte "en exceso de legítima defensa".
El domingo 2 de junio a las 21, Juan Ponce ingresó con la idea de robar el minimarket de la estación de servicios ubicada en el cruce de Acceso Sur y Rawson. El joven habría amenazado al empleado simulando tener un arma. El trabajador salió del local y alertó al policía que custodiaba el lugar. El efectivo disparó, abatió al asaltante e hirió a Luciano Franchetti.