Durante años Juan Carlos Guerrero fue una persona fundamental en la empresa Las Lomas S.A y en la relación que mantenían Norma Carleti y Leonardo Hisa.
Durante años Juan Carlos Guerrero fue una persona fundamental en la empresa Las Lomas S.A y en la relación que mantenían Norma Carleti y Leonardo Hisa.
En la causa que ayer fue elevada a juicio por jurado, donde se lo imputa por el delito de homicidio calificado por remuneración en calidad de partícipe primario, Guerrero arremetió contra el juez Oscar Balmes y fue desalojado de la sala.
El magistrado llevaba más de 100 minutos leyendo las incidencias y nulidades del expediente y en muchas ocasiones se había referido al accionar de los hermanos Guerrero y a la posible participación del padre. El malestar se reflejaba en el cuerpo y en los gestos del mayor de los Guerrero, pero fundamentalmente en la respiración fuerte y molesta, que se sentía en la sala de 10 por 4 metros en los Tribunales de Tunuyán.
Balmes seguía leyendo los puntos de las imputaciones y fue cuando nombró a Juan Carlos Guerrero. Entonces el imputado explotó y comenzó a señalar al magistrado con la mano. "¡Estás mintiendo, ni vos te la creés, cagón! Todo lo que decís es mentira, sos un cabrón hijo de p... y te lo digo en la cara. Sos un mentiroso y un cagón; vos me has hecho una mala persona", disparó el acusado.
De inmediato Balmes pidió que Guerrero fuera esposado y retirado de la sala. Al pasar por un costado de los abogados querellantes Federico y Víctor Ábalos, el hombre intentó detener su marcha y les lanzó: "Ustedes también son unos cajetones que mienten".
Los penitenciarios no le permitieron que siguiera hablando y fue retirado con una fuerte custodia del penal Almafuerte.
De manera inmediata, el fiscal Jorge Quiroga solicitó al juez Balmes una compulsa por las amenazas que había realizado Juan Carlos Guerrero. Desde ese momento la sala fue otra.