13 de enero de 2013 - 00:05

La carta del miedo y del desánimo

En el realismo trágico de hoy, pondremos en la coctelera veraniega a las dos grandes noticias de la semana pasada: Ricardo Darín y la Fragata. Batimos y aquí está la frase: "Sería bueno que alguien explique de dónde salieron los tres palos que tiene la Fragata".

Y entonces, ahora sí, aquí está la imaginaria segunda carta de la Señora.

"Estimado Ricardo: Quiero en primer término felicitarlo una vez más por su trayectoria artística. ¿Sabe que soy una cinéfila total? Veo por semana casi tantas películas como complots, así que imagine. Pero, como sospechará, no le escribo para estimularle el ego sino una fibra más íntima: la del pánico. En efecto, así como existe 'la cadena del miedo y el desánimo', también existe 'la carta del miedo y el desánimo'. Quiero que después de leer estas líneas, los artistas me teman. Y se desanimen a opinar".

“Ricardo, sin dudas en el peor papel de su historia, quiso interpretar a Superman. Se paró en las vías para frenar con la mano a esta locomotora y mire cómo terminó: como el otro Superman, sobre un auto para discapacitados (Ay, perdón, a veces no puedo con mi genio y se me da por recordar cosas feas que hizo la gente). ¡Vamos, Ricardo! ¿Me va a decir que no le resultó sospechoso el precio al que le ofrecían ese vehículo? Usted podrá engañar a otro, pero no a alguien de 7 pesos el m2.

“Usted dice que mi Gobierno dividió a los argentinos. Es verdad. ‘No es tiempo de tibiezas’, ésa es la frase que hemos instalado dando una decisiva batalla cultural. La revolución -que, es cierto, estatizó YPF y en 6 meses ya aumentó el litro de nafta más que en 8 años y que ya analiza consentir las subas de tarifas para las eléctricas- necesita una semántica ampulosa. A ver: nuestra revolución es un Jenga de frases que tambalea. ¿Quién es Ricardo Darín para venir a sacar una maderita?

“Le cuento: al principio de mi segundo Gobierno tuve que tolerar una corrida del dólar. ¿Sabe qué? No tuve ganas de soportar otra corrida peor: la corrida verbal. Si se la dejaba pasar a usted, iban a opinar otros artistas influyentes. Por eso decidí construir ‘El muro de Darín’. Para que nadie más se pase ‘del otro lado’.

“Ni Policía ni Gendarmería ni Prefectura. Y mucho menos el Ejército o la Armada. ¿Sabe cuál es la única fuerza de seguridad en la que confío plenamente? En la AFIP.

“No se insurrecta nunca y es mucho más efectiva. Por eso se la mandé a usted. Además en la AFIP no necesitan usar la pistola eléctrica Taser. Una inhibición ya te inmoviliza. Reflexionemos juntos. Lo que es el progreso, ¿no, Ricardo? Antes te cruzaban los Falcon. Ahora te cruzan los datos.

“Además, mire, 'i non e vero, e ben trovato' (si no es verdad, ¡ está bien cantado!). La gente cree que la AFIP vigila y castiga mucho más de lo que verdaderamente hace. Ahora, si usted estuviera en mi lugar, ¿desactivaría el miedo al único organismo que hoy en la Argentina ejerce cierto control social… o lo haría crecer?

“Si hasta algunos cibermilitantes ya reflotaron aquella vieja frasecita psicopática: ‘El que tenga todo en orden no tiene por qué tener miedo’. Ricardo, ahora lo dejo con una buena noticia: firmamos el acuerdo ferroviario más importante desde que Raúl Alfonsín renovó la línea Roca. Le vamos a comprar a China 409 vagones para el Mitre y el Sarmiento. Usted tiene todo el derecho de pensar: ‘Mejor traigan 410. Porque un vagón ya se llevó Cirigliano’. Piense lo que quiera. Siempre y cuando no lo diga fuerte.

“Y ahora sí, lo despido y con todo cariño le aclaro su gran duda inicial: ésta, porque es una fragata normal. Si fuera una ‘exitosa fragata’, tendría mucho más que tres palos. Con todo mi respeto y admiración”. CFK.

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