Hoy llega también a las carteleras de todo el país “Turbo”, la comedia animada de DreamWorks centrada en Teo, un caracol que sueña con ser campeón de las carreras de autos y cuyo sueño es participar, nada menos, que en las 500 millas de Indianápolis.
Ese sueño lo ha convertido en el hazmerreir de sus congéneres, cuyas lentas jornadas consisten nada más que en estar atentos a la caída de los tomates de un huerto en Los Ángeles.
Una tarde, apesadumbrado, Teo sale a pasear cerca de la carretera y cae, por error, en el motor de un automóvil en marcha. Bañado en líquidos del motor, el molusco se dota de una propulsión hará palidecer de envidia a los mejores pilotos de Fórmula 1.
Con la ayuda de un vendedor de tacos mexicano y otros variopintos personajes, Teo, que ahora se hace llamar Turbo, logra inscribirse en la carrera de sus sueños, donde podrá medirse con los mejores pilotos del mundo.
Los guionistas podrían haber inventado una pista que se adaptara a las necesidades del film, pero prefirieron recurrir a la vida real y tomaron como decorado las verdaderas 500 millas de Indianápolis, uno de los circuitos automovilísticos más prestigiosos del mundo.
Las voces originales de esta comedia vertiginosa pertenecen a Ryan Reynolds (interpreta a Turbo), Samuel L. Jackson, Paul Giamatti, Michael Peña y Bill Hader, entre otros actores de primer nivel.
Asesores de lujo
Para agregar aún más autenticidad a la cinta los realizadores de “Turbo” recurrieron a algunas de las mayores figuras del automovilismo, entre ellos la estrella brasileña de las pistas, el piloto Tony Kanaan, veterano del circuito y ganador del “Indy” en mayo pasado.
“Yo sólo les di información, detalles sobre los vehículos en la carrera, el trazado del circuito, la velocidad, cosas como esas. Ellos querían que fuera exactamente como en la realidad” explicó el piloto.
“Tener una película para niños que hable de la historia de las 500 millas de Indianápolis es formidable”, agregó Kanaan.
Esta pista mítica no ha tenido problemas para generar interés en los más jóvenes. “Los niños adoran los autos y son nuestros futuros seguidores. Pero para la gente que no tenía la menor idea de lo que representa Indianápolis, ahora lo sabrá. Un film es para siempre”, opinó.
El piloto de 38 años es, además, un gran fan del cine. “Mi mujer y yo vamos mucho. Es la única cosa que hacemos al margen de las carreras automovilísticas”.
Sin embargo, Kanaan confesó su aversión por las películas de terror. “Me impiden dormir, me dan miedo”, admitió el piloto, lo que contrasta con el temple de acero que muestra al volante. “Es lo que me dicen todo el tiempo, pero (cuando conduzco) tengo el control de las cosas temerarias que hago”, dijo entre risas.
Tras su rol como asesor, ¿se vería dando un paso adicional para convertirse en actor?
“Me encantaría. Hace dos semanas me encontré (al actor) Vin Diesel y él bromeaba con que yo podría actuar en la próxima 'Rápido y furioso 7’.
El piloto, que físicamente se parece a Vin Diesel, asegura que no quiere “volverse una estrella de cine. Pero estar en una película sería genial”.