Con una cosecha que se enmarca entre las tres mejores vendimias de los últimos diez años y una demanda internacional que se mantiene firme, éste parece ser el año del mosto.
Con una cosecha que se enmarca entre las tres mejores vendimias de los últimos diez años y una demanda internacional que se mantiene firme, éste parece ser el año del mosto.
Datos de Wines of Argentina, elaborados por Caucasia Wine Thinking, muestran que con las 10.952 toneladas de mosto que se enviaron al exterior en noviembre , en 2012 se alcanzaron las 136.088 toneladas exportadas. El precio promedio fue de 1.819 dólares por tonelada, creciendo un 14,5%. Además se sabe de operaciones puntuales que se ubicaron en los 2.200 dólares la tonelada a Estados Unidos.
Para 2013 las expectativas indican que se puede superar ampliamente el total exportado el año pasado. Frente a este escenario, las señales parecen positivas y darían un respiro al sector. Principalmente a los productores de uva de mesa quienes pueden elegir entre elaborar vino o diversificar a jugo concentrado de uva.
“El mosto es un producto que hoy tiene una demanda sostenida. De hecho, Argentina se quedó sin stock”, sostuvo el gerente de Cámara Argentina de Exportadores de Mosto, Sergio Colombo.
El dirigente indicó que para este año el objetivo es colocar en el exterior entre 180 mil y 200 mil toneladas. “Existe un mercado en el que el piso puede estar en las 150 mil toneladas”, señaló.
“Para 2013 las perspectivas que tenemos es que vamos a seguir vendiendo sin ningún problema” dijo Marcelo Boccardo, de Jugos Australes S.A. Sin embargo, el empresario fue más conservador a la hora de hablar de volumen de venta pronosticado y sostuvo que para 2013 espera que Argentina en total comercialice una suma similar a la de 2012.
Boccardo sostuvo que este año también entrará nuevamente en juego el precio del jugo concentrado de manzana, el principal competidor del jugo de uva argentina. “Hay muchas toneladas de jugo de manzana todavía dando vueltas, y creo que va a existir mucha presión en los precios. Hoy se está pagando un precio histórico y todo dependerá de la oferta y la demanda”, aseguró Boccardo.
Hoy la tonelada de jugo de manzana chino se está pagando 1.500 dólares en Estados Unidos, un precio sensiblemente menor que lo que se paga por el jugo de uva argentino. Además se sabe que hay un remanente de 400 mil toneladas de mosto de manzana chino listo para colocar en los principales mercados.
El buen precio del mosto a nivel internacional se debe, entre otros factores a la mala cosecha general de 2012. A saber, en Nueva Zelanda la vendimia fue un 15% menor; en Australia fue la peor de los últimos cinco años; Francia tuvo una reducción del 20%; Italia disminuyó su producción un 8% y España vio una vendimia reducida en un 12%. En Estados Unidos, también la vendimia fue menor, lo que restringe la oferta disponible de producto.
Operativo de compra de uva
Al cierre de edición, desde el Ministerio de Agroindustria no dieron detalles sobre cómo se encararía este año el operativo para compra de uvas. Sin embargo, tal cual adelantó a Los Andes hace quince días, el subsecretario de Industria y Tecnología de la Provincia de Mendoza, Martín Hinojosa, este año el operativo de compra de uva para mosto sería mucho más chico que el realizado año pasado. También señaló la posibilidad de brindar créditos para retención de stocks de tintos y compra de uvas varietales.
Por su parte, desde la Cámara sintetizaron: “Preferimos que el gobierno no intervenga”.
“Nosotros -agregó- pensamos que el gobierno debe intervenir ayudando en forma indirecta, con créditos como el de cosecha y acarreo a tasa cero. No compartíamos el hecho de que saliera a comprar y competir directamente con las empresas”, dijo Colombo.
Las mosteras ya están haciendo sus apuestas para este año y algunas han salido a comprar uva, en una escala menor, para poder asegurarse los quintales que quieren elaborar. En este sentido, se sabe que en la zona Este, se han buscado algunos viñedos específicos para comprar la uva de contado con precio de base y a reajustarse durante la cosecha.