La bodega para los contratistas

Francisco Pérez puso énfasis en destacar, en su discurso del 1° de Mayo, el apoyo de su gestión para que los contratistas de viñas puedan elaborar sus propios vinos a través de una bodega que adquieren con un crédito otorgado por el Gobierno.

Fue muy poco el espacio que le otorgó Francisco Pérez a la principal industria agrícola local en su discurso ante las cámaras legislativas. Tres párrafos fueron destinados a la iniciativa de otorgar un crédito a los contratistas de viñas para que adquieran una bodega y elaboren sus propios vinos y uno a la industria en sí, asegurando en este caso que el Gobierno es protagonista de la cadena productiva vitivinícola y de su Plan Estratégico, haciendo hincapié en el crecimiento alcanzado en las exportaciones, en el Operativo Mosto y en la integración de los productores a la cadena industrial y comercial.

No hubo anuncios en concreto ni tampoco mención a la posibilidad de acompañar a los sectores en los pedidos ante el Gobierno Nacional respecto de la devolución del IVA o los problemas que genera la inflación, con un dólar desfasado, que hacen perder competitividad a los vinos argentinos en los mercados internacionales.

Los contratistas

Pérez dijo que los contratistas, a partir de ahora, podrán elaborar y comercializar su propio vino, lo que les permitirá dar un salto cualitativo e ir más allá, basándose en la calidad del vino comercializado y el apoyo brindado por el Gobierno.

El ministro de la Producción, Marcelo Barg, amplió detalles de la iniciativa, indicando que se trató de darles una oportunidad a los contratistas de viñas para que puedan tener su propia bodega. "No se trata de un subsidio, sino de un crédito que estamos otorgando con un plazo de cinco años, con dos años de gracia. Son más de 500 los integrantes de una cooperativa que lo han tomado y la idea es que elaboren sus propios vinos".

Destacó que se trata de una bodega que cuenta con una capacidad de más de 2 millones de litros, con una propiedad que dispone de 60 hectáreas de viña y que fue adquirida por los contratistas en 4.700.000 pesos. Aclaró entonces que "no es una bodega del Estado, no vamos a tener una bodega del Estado. Es una bodega propia de los contratistas de viñas, con un crédito que deberán devolver oportunamente".

Consultado sobre los riesgos que se corren en el sentido de que hubo iniciativas similares anteriores que terminaron mal, con la desaparición de las cooperativas, del dinero otorgado y del vino y el mosto elaborado, Barg respondió que "nosotros creemos que debemos acompañar un proceso. Eso significa colaborar con asistencia técnica en todo lo que se refiera al tema enológico, a la elaboración propia de los vinos, ayudarlos vía Instituto de Desarrollo Comercial de la Provincia en los aspectos que hacen a la comercialización. Todo ello acompañado por una asistencia técnica adecuada para lograr muy buenos vinos y una muy buena calidad de productos. Creemos que el proyecto será exitoso".

Ante la pregunta sobre si existe algún tipo de garantía de devolución, destacó el ministro que "hay que advertir, en primer lugar, que si lo tomamos por la cantidad de socios, son montos relativamente pequeños los que caen sobre cada una las personas que se están endeudando y la garantía es el inmueble. Cualquiera que recorra la zona podrá advertir que la sola propiedad, sin la bodega, vale más que los 5 millones, porque lo lograron a un excelente precio". Ratificó entonces que consideraba que se tratará de un proyecto exitoso, más aún cuando contará con el acompañamiento del Gobierno, tanto en la faz técnica como en la comercial.

Se refirió luego al año "difícil" por el que atraviesa la industria y las posibilidades que, en ese marco, dará la iniciativa, aclarando que "este año no van a elaborar. Lo harán el año próximo y este año no es el mejor ni el peor. Si lo tomamos objetivamente, estamos finalizando una cosecha que creemos que ha sido muy buena, cumpliéndose finalmente el pronóstico del Instituto, que da un 20% más de lo que fue el año pasado. Por supuesto que nos preocupan los números del primer trimestre respecto de lo que significan las cifras de exportación. Las del mercado externo, pese a que es muy leve lo que visualizamos como caída, ya venía con una inercia de un 3% el año pasado. Pero podemos apostar a seguir sosteniendo el mercado interno".

Al hacer referencia al mercado externo, dijo que el gobierno provincial sigue apostando a medidas que mejoren la competitividad del sector. "Seguimos en discusión con las autoridades (nacionales) del Ministerio de Agricultura y el de Economía en lo que se refiere al tema de los reintegros. Esta semana estuvimos conversando con algunos bodegueros y observamos que hay algunos movimientos en ese sentido. La otra medida que habíamos solicitado, como era la de los fletes puede alcanzarse. Creemos que lentamente el tipo de cambio nos va a ayudar. Si lo tomamos como referencia, hace un año estaba en 4,34 pesos y actualmente superamos los 5,20. Esperamos que nos vaya acompañando. A ello debemos sumarle la corresponsabilidad gremial empresaria, que es una medida muy importante. Vamos a intentar trabajar en distintas medidas que apunten a mantener la competitividad, entendiendo que la vitivinicultura ha sido un sector muy dinámico que en estos diez años se posicionó en el mundo y vamos a trabajar junto a los sectores y a la Nación para seguir apuntalando el proceso".

Los sectores vitivinícolas toman ciertos recaudos respecto del anuncio del Gobernador sobre la bodega para los contratistas. "Esperemos que le vaya bien, pero las experiencias anteriores dicen lo contrario", señaló uno de ellos, quien agregó que "ingresan en un tema difícil y esperemos que los orienten bien (a los contratistas), porque no sólo hay que elaborar un buen vino sino que después hay que comercializarlo y es un camino para nada sencillo".

Otro de los dirigentes aclaró que "debemos repetir experiencias exitosas, no las que no han dado resultados. Los productores, en este caso los contratistas, son muy buenos en lo suyo, que es la producción, pero entienden muy poco de comercialización. Hubiese sido mucho mejor que impulsaran la verdadera integración con las bodegas, que es lo que impulsa la Corporación Vitivinícola Argentina. De todos modos, esperemos que les vaya bien".

Una tercera fuente consultada destacó por su parte que la iniciativa del Gobierno "no mueve la aguja en el total de la vitivinicultura. Es buena la integración y también es bueno que no se trate de una bodega estatal. Hay una marcada tendencia del Gobierno Nacional en creer que el productor necesita asistencialismo, cuando en realidad ha quedado demostrado que hay otros caminos que han dado muy buenos resultados para la industria".

El discurso

Que el Gobernador haya dado tan poco espacio a la industria vitivinícola fue un aspecto que generó molestias entre los sectores. "Nos sorprende que no haya hablado del sector más importante de la economía provincial", señaló un bodeguero consultado, quien agregó que se trata "del sector más emblemático, el que mejor hace los deberes, el que se organiza, el que tiene mayor control y el que exporta por más de mil millones de dólares. Si no hubo anuncios fue porque no tenía nada para decir. Nos hubiera venido bien algún anuncio, especialmente referido a la defensa de la competitividad del sector".

Un dirigente, que prefirió mantener el anonimato, señaló por su parte que "todas las estrategias corren peligro si no se modifican las variables macroeconómicas. Sabemos que estamos perdiendo mercados a nivel internacional y, de continuar la actual situación, los números negativos se van a repetir a lo largo del año. Es una lástima que no haya aprovechado la oportunidad para dar a conocer alguna noticia para el sector en general y es por eso que no se nos abre ninguna expectativa respecto del futuro", aseguró.

Por otra parte, se indica que Mendoza debe volver a liderar la vitivinicultura a nivel nacional. "Eso debió decirlo el Gobernador", aseguró una fuente, la que agregó que "debemos tener en cuenta que San Juan se ha volcado más hacia la minería y que en el plano de la vitivinicultura no tiene inconvenientes porque la mayor parte de sus uvas va destinada a mosto. Y que en el resto de las provincias la vitivinicultura es más chica, por lo que las presiones de los gobiernos provinciales no contarán con la fuerza necesaria como para discutir en conjunto ante las autoridades nacionales".

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