Con las 17 horas en Argentina y las 22 en España. Belén Rueda acepta con ganas y de muy buen humor la entrevista que le proponemos por el estreno de “Ismael” en nuestro país. Está muy ocupada filmando la serie “B&b”, de Boca en Boca en la cadena Telecinco, en donde personifica a una subdirectora de una revista de moda. Nos contó sobre la película, su peculiar carrera y la posibilidad que tiene de volver a filmar a suelo argentino.
-¿Qué fue lo que te atrajo del argumento?
-Me encantó la idea porque habla de cosas cotidianas. Los films de Marcelo Piñeyro son dramáticas y pone a los personajes en situaciones muy extremas. Éste es muy distinto y él mismo decía que iba a ser un film en el que hubiera mucha luz, porque eso ayudaría a los personajes. Es que cada uno de ellos esconde demasiadas cosas y aunque parece que sus vidas están perfectas, en cuanto rascamos un poquito nos damos cuenta de que no es así.
-¿Qué fue lo mejor de trabajar con Piñeyro?
-Todos los actores que han trabajado con él me dijeron que si alguna vez me llegaba un proyecto suyo, lo aceptara. Aquí en España lo adoramos y tiene muy buena fama entre mis colegas, y debo decir que es un placer trabajar bajo sus órdenes. Plantea el trabajo de una forma en que logra crear vínculos entre los actores, y eso hace que luego los tengan los personajes. Eso es muy importante. Además creo que es muy valiente a la hora de afrontar los temas que trata porque siempre tienen un trasfondo social muy potente.
-Es la primera vez que hacés de abuela.
-Me encantan esos personajes y cuando me dijeron que iba a personificar a una abuela me hice mucha ilusión. Es más, tengo que decir que la mamá de Mario Casas (NdR: hace el rol de su hijo en el film) tiene un año menos que yo, con lo cual ese miedo que podía tener en principio se me pasó enseguida. Además quería dar ese paso porque tu carrera profesional, al igual que tus personajes, va madurando y tienes la posibilidad de hacer otras cosas.
-Empezaste como presentadora y ahora sos una de las actrices más requeridas de tu país.
-La verdad es que mi carrera fue un poco atípica. Haber sido presentadora me llevó a trabajar en varias series que aquí tuvieron mucho éxito. Mi primer personaje en cine me llegó con 40 años y recuerdo que los periodistas me decían que era una pena que no me hubieran ofrecido algo antes. Siempre dije que era una suerte que me lo ofrecieran a esa edad, porque el haber estado en televisión me dio un recorrido profesional importante. Eso ayuda cuando te ofrecen tu primera película porque ya tienes muchas herramientas para poder resolver determinadas cosas.
-Te referís a tu papel de Julia en "Mar Adentro" (2004)
-Sí, exactamente. Debo decir que cuando me llamó el director de casting de la película y me dijo que Alejandro Amenábar quería hacerme una prueba para su próximo film pensé que era una broma. Había leído mucho sobre su proyecto porque acá en España Alejandro es de esa clase de directores que antes de que empiece a rodar alguna escena se conoce mucho tiempo antes lo que está por hacer. Creí que me estaban tomando el pelo cuando me llamaron, hasta el punto de que fui muy relajada a hacer la primera prueba porque pensaba que era imposible que me estuviera sucediendo eso.
-¿Cómo fue tu experiencia de venir a nuestro país?
-Sinceramente me quedé enamorada de Buenos Aires. Tuvimos la grandísima suerte de tener un equipo para “Séptimo” muy bueno. Salvo el director Patxi Amezcua y yo, que éramos los únicos españoles, todo el equipo era argentino. Todo el mundo estaba muy mentalizado y sabían muy bien lo que tenían que hacer. Me he quedado muy enamorada de su forma de trabajar y de cómo es todo aquello allá. Imagínate qué maravillosa fue la experiencia que voy a repetir. Es posible que a finales de año, en noviembre, regrese a Argentina con otro proyecto.
-¿Te gustaría probar suerte en Hollywood?
-Hay una visión de lo que es Hollywood, como hace muchos años, en la que parece que si tú trabajas allí tienes que irte a vivir a Estados Unidos. Creo que hay una gran ventaja ahora y es que muchas fronteras en el mundo del cine se han abierto. Tú puedes vivir en tu propio país y, si te llega un guión que realmente te gusta, lo haces fuera. Pero, si no me gusta el proyecto, no me iría solamente por el hecho de hacer algo en Hollywood.
En relación a eso me pasó algo curioso: cuando se estrenó “El Orfanato” (2007), que fue mi segunda película, me llegó un proyecto de Hollywood y la verdad es que me extrañó muchísimo porque no se parecía en nada a lo que había hecho o estaba haciendo. Me ofrecieron trabajar en “Terminator - La Salvación” (2009). Les pedí que me manden un guión para poder leer de qué se trataba y sólo lo hacían si aceptaba participar. Como en ese momento ya había firmado contratos con oras cosas, y las fechas no me coincidían, dije que no.
-¿Cuál es tu opinión sobre el cine español actual?
-La verdad es que creo que en estos últimos años tomó mucha importancia en el exterior, gracias a las películas de terror que parece que son un poco el sello de nuestro cine. Eso abrió puertas para que otro tipo de películas también se vean e interesen afuera. Creo que tenía buena salud, pero esta crisis que nos está afectando a todos hace que se reduzcan los presupuestos. De todas maneras aquí hay tanta creatividad que con muy poco nos volvemos a mover y brindamos pelea.