27 de noviembre de 2017 - 00:00

Barcelona recobra su calma tras la intervención del gobierno español

Los partidos políticos preparan las decisivas elecciones de diciembre en donde el independentismo cambia de estrategia.

Cataluña recobra paulatinamente la calma casi un mes después de la intervención del gobierno español, con los partidos preparando las decisivas elecciones de diciembre en las que el independentismo planea un cambio de estrategia.

El gobierno español de Mariano Rajoy respondió inmediatamente tomando el control de la administración regional y destituyendo en bloque al ejecutivo independentista de Carles Puigdemont.

“Han sido días muy difíciles, de honda preocupación para todos; días de zozobra y de inquietud, pero también días que, felizmente, empiezan a quedar atrás”, afirmaba el jueves Rajoy. Puigdemont y los suyos optaron por no ofrecer resistencia.

Él y otros cuatro miembros del destituido gobierno catalán se marcharon a Bruselas donde ahora están pendientes de una orden de extradición. Los que se quedaron en España fueron encarcelados preventivamente por presunta sedición y rebelión.

Si bien los independentistas mantienen sus protestas --el 7 de diciembre preparan una gran marcha a Bruselas-- y lucen en sus solapas numerosos lazos amarillos pidiendo la libertad de los líderes encarcelados a quienes consideran presos políticos, la tensión decae en esta región mediterránea.

La administración regional funciona sin sobresaltos bajo las órdenes de Madrid, las movilizaciones se redujeron en número y cantidad de asistentes.

La administración regional funciona sin sobresaltos bajo las órdenes de Madrid, y las movilizaciones de protesta se redujeron.

La fuga de las sedes sociales de empresas a otras partes de España, que sobrepasa las 2.700 desde el 1 de octubre, empieza a estabilizarse.

“Las cosas funcionan exactamente igual que hace dos meses: la vida en la calle, el comercio, el trabajo... La experiencia ciudadana es que no ha cambiado nada”, asegura Joan Botella, catedrático de ciencia política de la Universidad Autónoma de Barcelona.

“El mayor impacto que ha tenido” la intervención del gobierno español “es la convocatoria de las elecciones” del 21 de diciembre, añade.

Cambio de estrategia

Estos comicios, impuestos por Rajoy y aceptados de mala gana por los independentistas, centran ahora la atención de los partidos.

Las encuestas pronostican un resultado muy similar al de las últimas elecciones de setiembre de 2015, cuando los independentistas consiguieron una mayoría absoluta de escaños pero se quedaron por debajo del 50% de votos.

Según un sondeo publicado ayer por el diario El País, los dos bloques -secesionista y constitucionalista- estarían de hecho casi igualados.

“La cuestión clave no es cuántos electores están a favor de la independencia, porque esto es más o menos estable, sino qué estrategias adoptarán los actores políticos”, dice Botella.

Los dos grandes partidos independentistas, el PDeCAT conservador de Puigdemont y el progresista ERC del cesado vicepresidente Oriol Junqueras (uno de los líderes en prisión), se presentan por separado.

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