23 de enero de 2026 - 10:00

Ni lavandina ni desengrasante: cómo limpiar las llantas de tu auto en simples pasos

Lográs un resultado efectivo, cuidás el material de las llantas y mantenés el auto prolijo sin gastar de más en limpieza.

Las llantas del auto acumulan tierra, polvo de freno y grasa que, si no se limpian bien, terminan opacando el aspecto general del vehículo. Aunque muchos recurren a productos agresivos, no hace falta usar lavandina ni desengrasante, que pueden dañar el material y acelerar el desgaste. Con estos pasos simples, podés dejarlas limpias y brillantes sin riesgos.

Paso 1: enfriar las llantas

Antes de empezar, asegurate de que las llantas estén frías. Limpiarlas en caliente puede generar manchas y afectar el acabado, sobre todo en llantas de aleación.

Paso 2: enjuague inicial con agua

Usá agua corriente para retirar el polvo suelto y restos de tierra. Este paso evita rayones cuando pases el cepillo más adelante.

Paso 3: limpiador casero seguro

Prepará una mezcla simple:

  • Agua tibia

  • Un chorrito de detergente neutro

Aplicala sobre la llanta y dejá actuar unos minutos. Es suficiente para aflojar la suciedad sin dañar el metal ni la pintura.

Paso 4: cepillado suave

Con un cepillo de cerdas medias (puede ser uno de lavar ropa), frotá radios, bordes y rincones. No uses esponjas metálicas ni cepillos duros: limpian rápido, pero rayan.

Paso 5: enjuague final

Retirá bien el producto con agua limpia. Asegurate de no dejar restos de detergente, ya que pueden opacar el brillo con el tiempo.

Paso 6: secado correcto

Secá las llantas con un paño común de algodón o dejalas secar al aire. El secado evita marcas de agua y mejora el resultado final.

Si querés prolongar la limpieza, una vez secas podés pasar una capa mínima de cera líquida para autos. No es obligatorio, pero ayuda a que la suciedad no se adhiera tan rápido.

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