Mantener el interior de los autos limpiosno siempre requiere herramientas caras ni productos específicos. De hecho, con elementos comunes y un método correcto podés lograr muy buenos resultados sin usar aspiradora ni paños de microfibra. Acá, una guía práctica y fácil para dejarlo impecable.
Antes de limpiar, sacá alfombras, papeles, botellas y objetos del interior. Golpeá las alfombras contra el piso para soltar tierra y polvo acumulado. Este paso reemplaza gran parte del trabajo de la aspiradora.
Paso 2: usar un cepillo seco para el polvo
En lugar del trapo, utilizá un cepillo de cerdas suaves (puede ser de ropa o calzado). Pasalo por tablero, rejillas de ventilación, costuras de asientos y rincones. El cepillado levanta el polvo sin empujarlo hacia adentro, algo que sí suele pasar con los trapos.
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Paso 3: limpieza con paño común apenas húmedo
Un paño de algodón limpio, apenas humedecido con agua tibia, alcanza para limpiar plásticos, consola central y puertas. Importante: no empapar, solo humedecer. Si hay grasa o marcas, podés sumar una gota de detergente neutro.
Paso 4: tapizados sin aspiradora
Para los asientos de tela:
Espolvoreá bicarbonato de sodio
Dejá actuar 10 a 15 minutos
Retirá el excedente con un cepillo seco
Ayuda a absorber olores y soltar suciedad superficial.
Paso 5: vidrios por dentro, sin marcas
Usá papel de diario o servilletas de papel con un poco de agua y vinagre. Limpiá en movimientos rectos. Es un truco clásico que evita vetas y deja los cristales bien transparentes.
Paso 6: airear bien el habitáculo
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Una vez terminado, dejá puertas abiertas unos minutos para que se evapore la humedad y el interior quede fresco, sin olor a encierro.