Con una producción estimada de 97.817 toneladas, la temporada comercial de ajo 2012/2013 se inició con una oferta sensiblemente menor que en el ciclo previo, cuando se habían obtenido, en Mendoza, poco más de 164.000 toneladas.
Con una producción estimada de 97.817 toneladas, la temporada comercial de ajo 2012/2013 se inició con una oferta sensiblemente menor que en el ciclo previo, cuando se habían obtenido, en Mendoza, poco más de 164.000 toneladas.
Es que el sector trabajó sobre una superficie (alrededor de 8.500 hectáreas) que se redujo a poco más de la mitad que en el ciclo previo.
Por otra parte, el rendimiento por hectárea (promediando todos los tipos comerciales) es superior al del año anterior, en contraste con la superficie y la producción total obtenida, que resultaron marcadamente inferiores. Este incremento general es el resultado de un mayor rendimiento para los tipos comerciales morado y colorado.
En la temporada 2012/2013 la disminución de la producción total fue menor a la registrada en la superficie, respecto del año anterior. Mientras que la superficie disminuyó en un 47%, la producción total lo hizo en un 40%. El rendimiento por hectárea aumentó un 12,3% respecto del año anterior (11,59 frente a 10,32 toneladas en promedio).
Así se desprende del informe final de la estimación de volúmenes y calibres de ajo seco, cortado y pelado en la provincia de Mendoza correspondientes al ciclo agrícola 2012/2013, elaborado por técnicos del Sector Hortícola del Instituto de Desarrollo Rural (IDR).
Los datos contenidos en el trabajo se refieren a volúmenes y calibres estimados a febrero de 2013 como “ajo seco y limpio” (sin hojas ni raíces) e incluye la producción en todo el ámbito provincial, por zona y por departamento. Esto constituye información relevante para el sector porque, si bien el ciclo de ventas del producto comienza con la cosecha de cada tipo comercial (como “ajos en verde”) culmina en setiembre-octubre del año siguiente para los ajos que han tenido buena conservación.
Los volúmenes totales obtenidos, sumados a la información de tamaño de bulbos como una componente importante en los precios logrados, posibilitan planificar la comercialización a través de los meses, en cuanto a destinos y preferencias de los mercados.
Las proporciones por tipo comercial, con el consecuente aporte que hace cada uno de los ajos a la producción total provincial, es la siguiente: morado y colorado aumentaron en 5 y 6 puntos respectivamente. Los blancos mantienen la proporción del año pasado (sólo subieron en 1 punto) y los blancos tempranos disminuyeron de un 15% del año anterior al 3%, por el ajuste en la superficie cultivada este año.
De las 97.681 toneladas, el ajo morado aporta el 53%; el colorado el 36%; el blanco el 8% y el blanco temprano, el 3%.
Calibres obtenidos
Sobre los tamaños, se obtuvieron buenos resultados en ajos morados, con más del 90% de calibres adecuados o esperables, dentro de la variedad.
Los de los ajos tempranos, en general han sido más chicos; predominan los tamaños 5 y 6, y juntos alcanzan menor proporción (80%) que los anteriores, con mayor frecuencia de tamaño 5, por lo que no han respondido a la virtud de su tipo.
Los ajos blancos de guarda presentan tamaños bajos; con el 87% entre 4 y 5, se alejan del tamaño comercial deseado. El calibre 6 lo alcanza sólo el 11% de lo producido.
En el informe del IDR se admite que “la obtención de estos ajos blancos, con tamaños adecuados, no resulta ser una empresa fácil. La superficie en la provincia se ha reducido desde hace varios años y se encuentra en manos de quienes conocen convenientemente su cultivo y producción, integrados con el empaque, la comercialización y muchas veces también con la exportación a destinos principalmente europeos, cubriendo normalmente el cupo de envíos entre ajos blancos y colorados año tras año”.
En general, los tamaños más grandes se han logrado con los ajos morados y colorados, en relación a la temporada anterior. Los morados ascendieron de tamaño 5 a 6 en mayor proporción, y de 4 a 5 para colorados.
Para blancos se registró una caída en la escala de un 5 a un 4 y el blanco temprano se mantuvo en el calibre 5, en correspondencia con los rendimientos registrados esta temporada.
Los ajos colorados dan una buena noticia logrando el 60% de tamaño 5, propio del tipo y esperado.