La Orquesta Filarmónica provincial pudo mostrar su arte por primera vez en su historia en el teatro Colón. Y el paso no pudo ser más exitoso: tras una hora y media de concierto, el público aplaudió a rabiar la tarea de los músicos encabezados por el director titular, Gustavo Fontana, quien con este concierto se despidió del podio del ensamble sinfónico.
La orquesta de la Provincia ya había tenido una actuación exitosa en la capital porteña el año pasado, cuando actuó en el CCK, también en un horario extraño y también con gran éxito.
Pero tocar en el Colón, escenario de grandes proezas sinfónicas y operísticas y uno de los sitios más admirados en el mundo de la música clásica, era algo así como una cuenta pendiente.
Y la cuenta fue saldada. La Secretaría de Cultura tramitó durante un año la consecución de la fecha y una vez conseguida, la orquesta se preparó para un concierto en el que, de paso, ofreció un atractivo y desafiante repertorio, integrado por la Tzigane de Maurice Ravel (con el solista Xavier Inchausti, en violín) y la hermosa Sinfonía N° 5 de Dmitri Shostakovich, para el cierre.
“Confiábamos en el trabajo de la orquesta y de lo que era capaz, pero con toda sinceridad tengo que decir que fue una gran sorpresa saber que desde el sábado a la tarde ya estaban agotadas todas las entradas. Y por eso este concierto es histórico por lo que representa y emocionante por haber visto a toda esa gente ovacionar a nuestra orquesta”, confesó luego del concierto el secretario de Cultura, Diego Gareca.