Era exuberante y deseada por los caballeros quienes la vieron en la televisión, en el teatro y en el cine. Pero Mónica Guido desapareció de un día para el otro. Hace años Paparazzi la encontró y descubrió que sufría de tendinitis crónica en los hombros. "No puedo ni limpiar ni hacer la cama. Recibí una propuesta de trabajo, pero tuve que rechazarla porque tengo las nalgas hechas un colador. Vivo de vender ropa en cabarets, restaurantes, donde sea... vivo con lo justo", explicó en ese momento a la revista.
