El satélite más grande de Saturno, Titán, que además es el segundo más grande de nuestro Sistema Solar, tiene muchos rasgos similares a nuestro planeta, empezando por su clima, que cambia de acuerdo a las estaciones.
El satélite más grande de Saturno, Titán, que además es el segundo más grande de nuestro Sistema Solar, tiene muchos rasgos similares a nuestro planeta, empezando por su clima, que cambia de acuerdo a las estaciones.
Se le puede considerar un "miniplaneta", con su atmósfera y con muchos procesos meteorológicos que lo asemejan a la Tierra más que ningún otro cuerpo de nuestro sistema planetario, según informó diario La Nación.
La comprensión de cómo se comporta la baja atmósfera de Titán ha cambiado de forma considerable en los últimos 30 años. Se ha podido establecer que tiene un ciclo climático muy variado y activo en la troposfera del satélite.
Toda esta información fue recopilada gracias a observaciones realizadas tanto desde la Tierra como desde el espacio por el telescopio espacial Hubble, por instrumentos a bordo de la misión Cassini (NASA) y por la sonda de descenso Huygens (ESA).
Un día en Titán dura 15,9 días terrestres y cada estación aproximadamente 2.687 días terrestres.
La superficie de Titán soporta una atmósfera con una presión una vez y media la que soportamos los humanos en la Tierra. La composición a nivel de la superficie es mayoritariamente nitrógeno molecular (90%) y aproximadamente un 5% de metano (por encima de 40 km, en la tropopausa, el metano solo representa el 1,4 %).
Las condiciones en la troposfera son tales que el metano se encuentra cercano a su punto triple, donde los estados sólido, líquido y gaseoso pueden coexistir.
Se dan, por tanto, fenómenos de precipitación, evaporación y probablemente criovulcanismo, que liberan metano desde la superficie a la atmósfera.
Sin embargo, hay una diferencia importante entre la Tierra y Titán: la temperatura superficial en el satélite es 93,5 K (-180 ºC). La cantidad de radiación solar que le llega, junto con el efecto de gases "calentadores" e invernadero, dan como resultado neto un mundo muy frío.
Los vientos, que tan solo deberían ser de unos cm/s (de acuerdo a la radiación solar que llega), se tornan en vientos sostenidos de hasta 4 km/h que se amplifican hasta los 180 km/h por el efecto de marea que Saturno provoca en el satélite.