19 de abril de 2016 - 00:00

Fiestas electrónicas: aseguran que en Mendoza es diferente a Buenos Aires

Especialistas afirman que en nuestra provincia no hay eventos de la misma amgnitud y que el alto precio de las drogas desalienta el consumo.

Con un saldo de cinco jóvenes fallecidos y otros tantos internados en diferentes hospitales porteños la fiesta de música electrónica realizada en el Centro Costa Salguero sigue dando que hablar y ha puesto a la comunidad en alerta.

El titular del SAME, Alberto Crescenti, manifestó que “las autopsias determinarán las causas de las muertes”, pero apuntó que se debe “a algo que consumieron, alguna droga”. Hoy se sabe que se trata de drogas de diseño, relacionadas con las pastillas de éxtasis, también llamadas “nuevas drogas” o drogas callejeras.

Pocos casos locales

Según explicaron, en Mendoza la situación es diferente a la de Buenos Aires. En primer lugar, porque no suelen realizarse este tipo de fiestas y segundo, porque son drogas caras -una dosis puede costar $ 800-, con lo cual el consumo se ve desalentado.

De todas formas Roberto Acosta, de la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico, explicó que aunque caras, muchos de los chicos que la probaron van a volver a consumir. "Si bien no son drogas que lleguen a todo el mundo, son drogas que prometen hacer sentir bien a los chicos", dijo.

Según Acosta, quienes más consumen este tipo de drogas de diseño tienen entre 20 y 30 años, una edad en la que se busca experimentar sensaciones nuevas. “Tienen mucha influencia la curiosidad y las amistades”, detalló.

Por otro lado, Acosta señaló que en lo que va del año no se ha detectado tráfico de este tipo de estupefacientes dentro de los límites provinciales. Pero informó que en 2015 se secuestraron 5 dosis en San Rafael.

Además, un significativo número de secuestros de esta droga se produjo en 2014 cuando se detectaron 1.001 dosis que iban a ingresar por Desaguadero y que tenían como destino, en su mayoría, Chile.

Acosta destacó que el éxtasis, en general, circula dentro del ámbito cerrado y que quienes la distribuyen no se dan a conocer porque, lógicamente, no quieren ser detectados.

“Son drogas que circulan en la clandestinidad. Nuestra gente, por ejemplo, asiste a los recitales para detectar si se da este consumo, pero no ha ocurrido”, describió. Continuando agregó que los dealers, es decir quienes venden, se cuidan entre ellos para no ser detectados.

“Se puede llegar a buen puerto con investigaciones que duran de cinco a seis meses. En general, ése es el tiempo necesario para desbaratar un laboratorio”, estimó Acosta. Respecto de las “fábricas” de las pastillas de diseño, aseguró que en Mendoza no existen y que estos lugares se encuentran en grandes centros poblacionales cercanos a Capital Federal. “Cuando se hizo el secuestro de las mil dosis se detectó que venían de La Plata”, ejemplificó.

Para finalizar, indicó que, en caso de detectar a alguna persona consumiendo drogas de este tipo, o de cualquier otro, lo que se hace es aplicar un procedimiento previsto en la ley nacional 23.737 de Tenencia y Tráfico de Estupefacientes. “Si se detecta que la persona vende, el correctivo es mas duro. Se lo detiene y puede llegar a terminar en la cárcel”, terminó.

Male y Fleco: "drogas, ¿para qué?"

A raíz de lo tristemente ocurrido y dos décadas más tarde, la campaña de Fleco y Male, aquellos dibujos animados adolescentes que hablaban de drogas con el doctor Alfredo Miroli han vuelto al recuerdo colectivo y se reproducen por las redes sociales.

Los dos personajes, llevaban adelante la campaña “Drogas, ¿para qué?” En aquel momento, la campaña fue cuestionada por el abordaje de los temas tratados, pero quienes para esa época tenían uso de razón la recuerdan como la más significativa de los últimos 20 años.

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