Política Lunes, 5 de octubre de 2015 | Edición impresa

Un histórico primer debate presidencial en la Argentina

Macri, Massa, Stolbizer, Del Caño y Rodríguez Saá participaron y sólo estuvo ausente el oficialista Scioli. Cada uno expresó sus propuestas y hubo escasos cruces picantes. Narcotráfico y corrupción fueron dos de los temas más mencionados.

Por Horacio Aizpeolea - Corresponsalía Buenos Aires

“Buenas noches, país, bienvenidos al primer debate presidencial de la historia”, dijo el periodista Rodolfo Barili, uno de los tres moderadores del encuentro que anoche reunió a cinco de los seis candidatos que pugnarán el 25 de octubre por la sucesión de Cristina Fernández de Kirchner. La organización estuvo a cargo de la ONG, Argentina Debate.

El debate empezó a las 21 y se estiró por dos horas. El periodista Luis Novaresio, al inicio, destacó (y puntualizó) la ausencia de Daniel Scioli, el candidato del Frente para la Victoria (FpV). Marcelo Bonelli completó el terceto de moderadores.

El salón de actos de la Facultad de Derecho de la UBA, ubicada en la porteña avenida Figueroa Alcorta, lució sus 500 butacas ocupadas. La prensa, en una decisión antipática de la organización, no pudo presenciar en vivo el debate sino que debió seguirlo desde otro salón de la Facultad, a través de una pantalla. 

Los candidatos ingresaron a la salón por el orden surgido “de un sorteo ante escribano”. Margarita Stolbizer (Progresistas) fue la primera en subir al escenario. Siguieron Nicolás del Caño (Frente de Izquierda), Mauricio Macri (Cambiemos), Adolfo Rodríguez Saá (Compromiso Federal) y Sergio Masa (UNA). El atril de Daniel Scioli quedó desierto: todos los equipos de campaña coincidieron en no retirarlo del escenario. “Que se note en la foto la ausencia de Scioli”, fundamentaron.

El debate fue transmitido por televisión abierta y de cable, y a través de redes sociales. 

A Macri le correspondió empezar con sus dos minutos el bloque “Desarrollo Económico y Humano”. El jefe del Pro destacó su compromiso por llegar a “la pobreza cero”, que combatirá creando empleo, con “el plan de infraestructura más grande de la historia”. 

Stolbizer tuvo a su cargo hacerle una pregunta a Macri (esta mecánica de preguntas entre los candidatos, también fue sorteado): Le mencionó que la Ciudad “contrata empresas sin antecedentes, como la de Niembro, al igual que lo hace la Nación.  ¿Cómo se mezcla esto con la idea de desarrollo?”.

“Es injusta tu pregunta, Margarita -respondió Macri-. En 8 años no recibimos ninguna denuncia y en las últimas semanas nos llovieron decenas; es la única forma de hacer campaña del kirchnerismo”. 

Del Caño, de saco y sin corbata al igual que Macri, fue directamente al hueso al iniciar su exposición: dijo que “tanto Scioli, Macri y Massa preparan un ajuste contra los trabajadores, y prometen lo que no harán”. 

Rodríguez Saá indicó que “hay doce millones de pobres en la Argentina; hay que transformarlos en ciudadanos dignos y para eso hace falta pleno empleo, y  poner en marcha el inmenso aparato productivo que tenemos”. 

Massa, de traje como Rodríguez Saá, afirmó: “El país no es el desastre que dicen algunos ni la fiesta que ven otros. Vamos hacia el crédito para la primera vivienda, con un millón 210 mil créditos, y la eliminación de las retenciones regionales”, coincidiendo aquí con Rodríguez Saá. También prometió bajar “un 30%  la presión impositiva, eliminando el impuesto a las Ganancias”. 

Macri  no buscó polarizar o polemizar con Massa. La primera pregunta que le hizo a Massa, le anticipó que le parecía “interesante la propuesta” de otorgar el 82% móvil. 

Macri también marcó coincidencias con Rodríguez Saá. Quedó claro que el candidato de Cambiemos, ante la ausencia de Scioli, procuró no quedar en el centro de las críticas de los otros cuatro contendientes. 

“Educación e Infancia” fue el segundo bloque. Del Caño empezó con una “pregunta-opinión” a Stolbizer. Le remarcó: la “incompatibilidad” de estar aliada “con Mauricio Macri en algunas provincias” e impulsar “medidas en defensa de la educación pública”. Macri, a su vez, le preguntó a Del Caño “qué modelo de educación” impulsaban. Del Caño reivindicó las conquistas de la educación “en Cuba”. 

Tras un corte, en el que los candidatos se reunieron con sus asesores, siguió el bloque “Seguridad y Derechos Humanos”. Del Caño dijo estar “a favor de la legalización de la marihuana” y de la “despenalización del aborto”. Stolbizer le enrostró a Rodríguez Saá que la violencia de género “es un delito privado en San Luis”.

Massa reiteró su propuesta de involucrar a las Fuerzas Armadas en el combate al narcotráfico. Y prometió cambiar el Código Penal, endureciendo penas. El candidato de UNA lució, quizás, como el más ajustado en sus exposiciones.

Nunca lo corrió el timbre que marcaba los tiempos. Macri pidió “profesionalizar la lucha contra el narcotráfico”. Stolbizer criticó la política oficial de seguridad. “El problema de la droga no está en las fronteras, sino en Ezeiza, en Puerto Madero; esto es porque son corruptos en la Aduana”, dijo. 

“Fortalecimiento democrático”, fue el cuarto y último bloque. Rodríguez Saá pidió terminar “con las listas sábanas” y propuso un “acuerdo patriótico” para cubrir las dos vacantes de la Corte Suprema. Massa propuso “la autarquía económica de la justicia” y “la imprescriptibilidad del delito de corrupción”.

Del Caño le recordó a Massa que había “faltado al 90 % de las votaciones en el Congreso” pero propone “sancionar el ausentismo docente”. “Estás faltando a la verdad”, respondió Massa. Este fue uno de los contados cruces del debate. Macri aludió a “la boleta única electrónica” y “unificar todas las elecciones en un día”. Massa le propuso coincidir en impulsar “un Nunca Más de la corrupción”, no sin antes tirarle una chicana (por negocios con el Estado).

“Coincido pero podrías haber evitado el comentario que viene de tus diez años en el kirchnerismo”, replicó Macri. Stolbizer prometió que de ser Presidente, “los organismos de control serán de la oposición”. 

Antes de terminar, Novaresio destacó que el debate estaba superando en medición al fútbol. “Será que River anda mal”, alcanzó a escuchársele a Macri. 

Los últimos minutos sirvieron para que los candidatos dieran su mensaje final. Sin agravios, todos valoraron la convocatoria e intentaron remarcar sus propios ejes de campaña, aunque el puntano Rodríguez Saá sorprendió con una convocatoria a un gran acuerdo nacional en base a las coincidencias para lo que -dijo- será una nueva instancia tras las generales al asegurar que “habrá balotaje”.

Organizadores de prestigio

El Comité Organizador de Argentina Debate está compuesto por “líderes sociales, referentes de la vida pública argentina, líderes del sector privado y 34 organizaciones de la sociedad civil e instituciones académicas”, entre los que se encuentran León Carlos Arslanian, José Octavio Bordón, Federico Braun, Graciela Fernández Meijide, Santiago Lacase, Eduardo Levy Yeyati, entre otros.