Economía Viernes, 20 de febrero de 2015 | Edición impresa

Críticas a la política vitivinícola se prevé para el desayuno de Coviar

El tradicional encuentro será más modesto que otros años y busca ampliar la convocatoria. Se cuestionará el modelo económico y las medidas para enfrentar la crisis. Precios y tipo de cambio, en la base del reclamo.

Por Miguel Ángel Flores Isuani - mflores@losandes.com.ar

Además de ser la última de su gestión, la de 2015 no será una Vendimia más para Francisco Pérez. Así lo anticipa la agenda política del sábado 7 de marzo, que arrancará con un escenario poco amistoso en lo que a planteos de la vitivinicultura se refiere.

Es que el tradicional desayuno organizado por Coviar, además de conmemorar el 10° aniversario de la Corporación y del Plan Estratégico Vitivinícola (PEVI), será la palestra desde donde se anticipan críticas a la política vitivinícola del último año, a la profundización de la crisis del sector y al modelo económico nacional, poco favorable a la economía regional. 


Así se definió en la primera reunión anual del directorio de Coviar en donde, incluso, llegó a evaluarse la suspensión del evento que abre la hoja de ruta de la jornada vendimial y que el año pasado reunió a casi 3 mil asistentes, entre gobernadores de las provincias vitivinícolas, funcionarios de la Nación, políticos y empresarios.


Finalmente, se impuso la postura de organizar un desayuno austero, a tono con la difícil coyuntura que atraviesa la actividad (el presupuesto se redujo un 70% respecto al del año anterior). Para demostrar coherencia, si bien el patio del hotel Hyatt subsiste como escenario habitual, tendrá una promoción acotada y sin ostentaciones.


La necesidad de definir un mecanismo que garantice precios rentables a los productores por un lado, y la necesidad de un tipo de cambio diferencial para la exportación (sea con una suba de reintegros o menos retenciones) por el otro, constituyen los ejes principales de los planteos que por estos días se pulen del discurso.

Pero antes, se dejará oír una síntesis de los cuestionamientos a las medidas que, para muchos, en gran parte enmarcaron la crisis vitivinícola durante 2014.


"No se puede desaprovechar la oportunidad y el escenario para que los gobiernos provinciales y la Nación escuchen. Respetando la institucionalidad, será un discurso de tono crítico con una serie de reclamos. Hay que reconocer que la situación empeoró desde el año pasado”, dijo el gerente de la Unión Vitivinícola Argentina (UVA), Sergio Villanueva.


Juntos pero no revueltos
A tal punto se perfila como caja de resonancia de productores y elaboradores vitivinícolas el evento de la mañana del Carrusel, que la premisa es abrir al máximo el abanico participativo.

De hecho, entre otros dirigentes, ayer se evaluaba incluso invitar a algunos públicamente en disidencia con el rumbo del PEVI, como la responsable de Aproem (Asociación de Productores Oasis Este de Mendoza), Gabriela Lizana, e incluso la Asociación de Productores en Acción (APA), de José María Llaver, uno de los impulsores del tractorazo que reunió a miles de productores frente a Casa de Gobierno el 15 de enero. 


“La idea es que todos participen”, confiaron desde la organización que, a dos semanas del evento, ayer apuraba la nómina de invitaciones. 
Al respecto, Lizana aseguró que los productores volverán a las rutas.

“Vemos con mucha desesperanza el escenario y hay un gran malestar con la Fiesta. El Gobierno prometió todo el año medidas para corregir las distorsiones desde el precio del vino en góndola pero hoy es más de lo mismo: precios inamovibles, plazos más largos, y bodegas que no quieren recibir la uva mezcla”.


Respecto a los temas a plantear en el Desayuno, la dirigente se manifestó de acuerdo. “Coincidimos. Se necesitan precios rentables y tipo de cambio pero, con 80% de mercado interno, también medidas correctivas en la cadena comercial”.


En el Ejecutivo toman nota de lo que viene. Desde su sillón en el directorio, mocionó por realizar el Desayuno, en contra de los que propiciaban su suspensión.

“Nadie oculta la realidad, pero con las medidas que impulsamos siempre se intentó mejorar el sistema. Y si bien hay factores que el país no maneja, como el contexto internacional, ni la Provincia, como el tipo de cambio y la inflación, buscamos paliarlos de algún modo con asistencia”, consignó Daniel Gallardo, director de Vitivinicultura.


Ayer, el subsecretario de Industria, Martín Hinojosa, viajaba a Buenos Aires en busca de anuncios que disipen el malhumor en la mañana del 7. Para Gallardo, “nunca hay que descartar nada. En lo único en que estamos en desacuerdo es en no cosechar”.

La Rioja y San Juan, en línea

Como vicepresidente de Coviar, Oscar Gómez representa a Carpa (Cámara Riojana de Productores Agropecuarios). En ese carácter y en una referencia elíptica al alineamiento político con la Nación, Gómez fue claro: “Hay temas de obediencia debida que caben a los gobiernos”. Para el directivo riojano la falta de un tipo de cambio diferencial, sin ser prioridad, explica la situación actual. 

Con igual criterio, se manifestó Ángel Leotta, vice segundo de la Corporación y presidente de la Cámara Vitivinícola de San Juan. En la vecina provincia los ánimos siguen caldeados: al frente de una nueva marcha, desde la Asociación de Viñateros Independientes reclamaban ayer “una compensación por el atraso cambiario que afecta las exportaciones”.